Desde que cumpliera la mayoría de edad, la vida de Victoria Federica ha experimentado una enorme transformación. En cuestión de meses ha pasado de ser una de los ocho nietos de don Juan Carlos y doña Sofía a ser la protagonista indiscutible -junto con su prima la Princesa Leonorde la nueva generación de ‘royals’ de la Casa Real española.

La ‘estrella’ de la Familia Real

A sus 19 años, Victoria Federica se ha convertido, por méritos propios, en todo un icono de la realeza de nuestro país. La hija de la infanta Elena y Jaime de Marichalar representa la nueva estirpe de herederos de la Corona española. Es quinta en la línea de sucesión al trono español, lo que la convierte en uno de los personajes más emblemáticos de la joven saga de los Borbones.

Quién iba a imaginar cuando nació, hace 19 años, que la hermana de Froilán iba a destronar a su hermano en su papel como nieto más mediático de don Juan Carlos y doña Sofía. Foilán, ‘enfant terrible’ durante su más tierna infancia, nos regaló momentos inolvidables como su patada a su prima Victoria López de Quesada y Borbón Dos-Sicilias en la boda de Felipe y Letizia, su peineta a la prensa, su pelea con un niño de origen asiático en el Parque de Atracciones de Madrid o su etapa como relaciones públicas en la discoteca Joy Eslava de Madrid. Solo por citar algunas de sus ‘gamberradas’ más míticas.

Pero el que fuera el más díscolo de los nietos de los reyes eméritos hoy es un joven universitario que realiza actividades propias de un joven de 21 años: ir a la Facultad, quedar con sus amigos y salir con su novia, Mar Torres. Las tornas han cambiado y el manso Frolián ha pasado un segundo plano a favor de su hermana, Victoria Federica. Una joven con carácter y llena de energía capaz de revolucionar los titulares con todo aquello que hace.