Ricky Merino conversa con SEMANA sobre lo difícil que es hacerse un hueco en el mundo musical y nos presenta su nuevo single ‘Es lo que hay’.


Ricky Merino ha sido uno de los concursantes que más ha sabido rentabilizar su paso por Operación Triunfo 2017. El artista, que ya sabía, desde su salida del talent, que se lo tenía que trabajar un poco más, ha aprovechado su vertiente creativa para destacar mas allá del escenario musical. Un esfuerzo que le ha llevado a presentar el primer talent show de Netflix en España, ¡A cantar!

El mallorquín nos ha presentado su nuevo sencillo, Es lo que hay. Un séptimo single con el que ha contado para su vídeoclip con sus compañeros – y amigos- de edición: Ana Guerra y Roi. SEMANA ha hablado con el artista para que nos revele cómo ha sido la experiencia, sus planes de futuro y cómo es su relación con sus compañeros de Operación Triunfo.

Tu séptima canción ¡Cómo pasa el tiempo!
Es la séptima canción que lanzo desde que salí de Operación Triunfo, y también es la antesala de lo que será mi álbum debut, que saldrá este año. Para mí es como el primer single que va a acompañar a este disco. Es una canción muy especial, porque la he compuesto con Nacho Canut (cantante de Fangoria) y para mí ha sido un sueño. Escucho Fangoria desde que tengo uso de razón y me siento un verdadero afortunado. Tengo un equipo muy bonito y este tema nace de esto.

¿Cómo ha sido la experiencia?
Hay un punto que cuando idolatras mucho a alguien, no sabes ni cómo comportarte. Es un tío súper majo y muy agradable. He tenido mucha suerte.

¿Qué se va a poder encontrar tu público con esta nueva canción?Es muy movidita y cañera. Es una canción que sirve para mandar a la mierda a todo el mundo, en especial a los que no confían en ti. A mí, personalmente, me sirve como himno y si solo una persona coincide conmigo en esto, me doy por satisfecho.

En este videoclip participan dos grandes amigos tuyos, Ana Guerra y Roi.
Me gusta rodearme de amigos y he tenido la suerte de poder contar con ellos dos. Son mis mejores amigos y los veo cada día, así que me resultaba absurdo no contar con ellos. Se lo propuse a los dos y ambos me dijeron que sí. Cada uno tiene un papel importante. Considero este vídeo como el mejor que he hecho hasta ahora.

Siempre has defendido tu papel de artista multidisciplinar ¿Te gustaría probar suerte en el mundo de la interpretación?
Totalmente. Mucha gente no lo sabe, pero yo empecé haciendo castings de actor. Luego, lo que pasó, fue que la música llegó a mi vida. También estudié en una escuela de interpretación en Mallorca… De hecho, en Madrid tengo un representante que se encarga de buscarme trabajos de interpretación y hago muchísimos castings y me he presentado a muchas series. Pero claro, estoy en la rueda y en el sistema como todo el mundo, luego todo depende del director. Si sale una oportunidad, encantado.

Tu compañera Lola índigo, será jurado en el próximo programa de TVE ¿Qué te parece este nuevo salto profesional?
Me alegra mucho que alguien de tantísimo éxito, como es Mimi, con un éxito arrollador a nivel musical, no se ponga trabas. Nunca ha tenido complejos a la hora de buscar nuevos retos profesionales. Me gusta también que luche contra esos prejuicios, que acusan de no ser bueno en nada cuando te dedicas a muchas cosas. Si pasa eso es porque eres bueno en muchas cosas y ella es un claro ejemplo. Me siento muy identificado con ella.

¿Es España un país de etiquetas?
Sí y es una mierda porque es algo que nos limita. ¿Por qué alguien que estudió una ingeniería no puede acabar sacando un disco? Yo tengo dos hermanas mayores, una médica y otra que estudió bioquímica, una carrera que es muy complicada, y esta última, cuando terminó la carrera, se dio cuenta de que no le gustaba y se puso a trabajar de otras cosas. En el mundo del arte hay muchas etiquetas. Yo lo observo mucho en el mundo de los actores.

¿Estás satisfecho con la carrera que has seguido desde que saliste de la academia?
Estoy satisfecho, pero como me cuesta… A mí no me han regalado nada. OT me ayudó en su momento a visibilizar mi carrera y fue un regalo, pero es verdad que al salir del concurso yo no era la preferencia de una discográfica. Y como no era la preferencia de una discográfica, eso hizo que me pusiera las pilas y me lo currase mucho.

¿Te has llevado muchas decepciones?
No. Ni a nivel personal ni respecto a las metas que me había marcado. Siempre he tenido muy claro cuál era mi lugar y dónde estaba. Soy muy de soñar a la grande, pero dentro de mis capacidades. Eso hace que me evite determinadas frustraciones.

¿Te imaginabas llevar una vida como la de ahora?
Pues lo he soñado. Yo cuando sueño las cosas, de alguna manera, me marco un objetivo y lo acabo cumpliendo. Cuando veía OT1 cuando era pequeño me imaginaba con, algún día, llegar a ser uno de ellos y al final ocurrió. Afortunadamente, cuando vivía en Mallorca ya me dedicaba a vivir de esta profesión. Ahora lo vivo desde otro nivel, pero me siento igual de afortunado.

Recientemente, la primera generación de OT1 demostró seguir siendo una gran familia tras el fallecimiento de su compañero, Álex Casademunt ¿Sois igual de familia vuestra edición?
Nuestra relación es muy buena. Mucha gente no se lo llega a creer, pero es la verdad. Nos llevamos mejor los que vivimos en Madrid, pero simplemente porque tenemos más contacto.

¿Y qué tal se encuentra tu corazón?
Mi corazón se encuentra bien desde hace tres años. Tengo una estabilidad emocional y personal, muy bonita.

¿Porqué a tantos compañeros de OT les cuesta contestar a esta pregunta?
Yo creo que es lo más natural emparejarte en algún momento de tu vida. Entiendo perfectamente la gente que quiera proteger su intimidad, aunque a mí me parece un poco tontería.