«Me estoy quitando peso porque no se puede vivir con rencor o con una esperanza que nunca llega», ha señalado Fran Rivera al ser cuestionado sobre Isabel Pantoja durante su última entrevista en televisión. El torero parece dar por perdida la contienda que lleva años lidiando a raíz de los enseres de su padre, Francisco Rivera ‘Paquirri’. Además, ha querido dar carpetazo a un asunto que ha copado muchos titulares en la prensa y contra el cual también batalló en los juzgados su madre, Carmen Ordóñez.

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«Ese capítulo lo cerré hace algunas semanitas. Estoy encantado de haberlo hecho. Nadie tiene la llave mágica», ha manifestado con cierta resignación en el programa ‘Déjate querer’. Ha recalcado cuál es su actual propósito: «La vida es otra cosa y hay que disfrutarla». Por el momento, desea olvidar una historia que ha sido muy dolorosa para él. «La vida da muchas vueltas. Nunca se puede decir de este agua no beberé». La presentadora, Toñi Moreno, ha recordado durante la entrevista que Carmen Ordóñez ganó la batalla legal contra la artista. Sin embargo, dio un paso atrás con el objetivo de respetar el deseo de su primogénito quien no quería que se enturbiara la relación con su hermano Kiko. La de Sanlúcar de Barrameda no ha podido más que lanzar una petición dirigida a la tonadillera para que devuelva los sonados trajes.

Fran Rivera recuerda a sus padres

Esta entrevista nos deja a un emocionado Fran Rivera recordando a los dos pilares de su vida. Su padre murió durante aquella sonada faena en la localidad cordobesa de Pozoblanco cuando él era un niño, tenía solo diez años. «Tengo muchos recuerdos, pero era pequeño y me falta información. Era una persona excepcional». Siempre ha preguntado a su círculo más cercano cómo era realmente él. «Así me hago una idea».

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Mientras que la muerte de Carmina fue un terrible mazazo que el torero vivió con gran desazón. «Estuve tiempo enfadado, pero hubo un momento en el que entendí que una adicción es una enfermedad. Hace mucho daño a todos lo que están alrededor porque ves que se está autodestruyendo». Ha presumido de ser su hijo favorito, también de mantener con ella una relación muy estrecha y especial. Aunque cuando era preciso su madre se ponía firme. «Era de la vieja escuela. Siempre me decía: con un guantazo no tengo que explicar las cosas».

Su hija Tana, fruto de su primer matrimonio con Eugenia Martínez de Irujo, ha heredado muchas cosas de Carmina. «Es brutal. La veo y digo: ‘Es mi madre’. Se conocieron, pero poco. Mi madre habría disfrutado con Cayetana que nos hubiera dado miedo. Eso hubiera sido digno de ver». Dieciocho años después de la muerte su progenitora, Fran Rivera continúa emocionándose cuando la recuerda.