La crisis sanitaria a consecuencia del coronavirus sigue haciendo estragos en nuestro país. Si Ana Rosa Quintana este lunes daba explicaciones sobre su viaje a Londres antes de que se decretara el Estado de Alarma y el motivo por el que lo hizo, ahora ha vuelto a sacar su lado más familiar y menos conocido, y ha desvelado lo que más le cuesta a la presentadora al salir del trabajo. En conversación con Ignacio González Vega, de Jueves para la Democracia, este aseguró que la sociedad se iba a mostrar más distante en las relaciones una vez que comience a levantarse el confinamiento, algo en lo que Ana Rosa no está nada de acuerdo.

Ana Rosa Quintana está alejada de sus hijos

«Yo de las cosas que más echo de menos, de verdad, no es estar o no estar en casa, porque es verdad que salgo todos los días para venir al programa, pero después me voy corriendo a mi casa», ha comenzado diciendo la presentadora. «Yo de lo que más echo de menos es abrazar a mis hijos. Precisamente por el hecho de salir de casa estoy manteniendo una distancia física», ha continuado explicando Ana Rosa Quintana. «Y es que sueño con abrazar a mis hijos y a mis amigos. Yo creo que ese abrazo… yo creo que el día que nos podamos abrazar será el día que habremos superado esta crisis», ha dicho visiblemente muy emocionada por todo lo que está ocurriendo.

La preocupación de Ana Rosa Quintana

Otro de los temas de los que se ha hablado en ‘El programa de AR’ ha sido de los test a personas asintomáticas. La presentadora ha mostrado su preocupación sobre este tema e incluso ha dicho: «Yo puedo ser asintomática y estar aquí todos los días trabajando. No lo sé. Huelo fenómenal, no me duele nada, no tengo décimas«, ha contado. Además, ha contado su protocolo antes y salir del trabajo: «Por responsabilidad, me tomo la temperatura todos los días antes de salir de casa y cuando vuelvo a casa. Yo no tengo ningún síntoma. Como estoy viendo tanto… y es que tengo algún compañero que es perfectamente sintomático, que sabe que lo tiene y que está en casa, que está ahí con su cuarentena pero es que no ha tenido ningún síntoma», ha continuado explicando la popular presentadora en su programa.

Desde que comenzara el inicio del brote o incluso antes, Ana Rosa Quintana siempre ha mostrado su preocupación por lo que estaba ocurriendo. A pesar de que algunos no se tomaban en serio la crisis sanitaria que se avecinaba, ella ya aseguraba que lo que iba a venir iba a ser «muy duro».

Los datos actualizados del coronavirus en España

Los últimos datos sobre la crisis sanitaria a consecuencia del coronavirus nos ha dejado un sabor agridulce. Los fallecidos han repuntado después de cuatro días en los que se había notado una leve bajada de muertos. En las últimas horas se han registrado 734 muertos, lo que ya asciende a más de 13.000 víctimas mortales a causa del Covid-19. Pero dentro de tanta mala noticia, hay una pequeña esperanza y un rayito de sol: la cifra de personas curadas. Y es que son más de 43.000 pacientes los que han recibido el alta médica y se han curado de este virus que ha paralizado a España y parte del mundo.

Esta es la única cifra esperanzadora después de que la cifra de las víctimas mortales haya aumentado en el último día. ¿El culpable? El «efecto fin de semana», ya que se suman los fallecidos el sábado y el domingo que no habían sido notificados antes, lo que hace aumentar la cifra: «El incremento de número de casos es de un 4% respecto a ayer, esto se debe al ajuste del fin de semana. Realmente la tendencia es descendente. Hay dos cambios en las tendencias: el 25 de marzo y el 2 de abril», ha asegurado la doctora María José Sierra, del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

Otro de los problemas a los que se ha enfrentado la Sanidad ha sido los ingresos en la Unidad de Cuidados Intensivos. Desde el inicio del brote, han sido 7.069 personas las que han requerido estos cuidados hospitalarios, lo que ha llevado a los hospitales trabajar a marchar forzadas después de verse desbordados. Respecto a esto, María José Sierra, del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, ha dado buenas noticias: “Nos transmiten desde las comunidades que empieza a verse cierta bajada en la presión en las UCI. El número de pacientes dados de alta supone el 30% de los notificados».