Tras el huracán desatado entre el DJ y su madre se ocultan muchos detalles sobre la herencia de Paquirri. Y la pugna por Cantora, de la que Kiko es copropietario.


El huracán entre Kiko Rivera e Isabel Pantoja ha adquirido ya la categoría 4. Las recientes declaraciones del Dj han sido devastadoras. Sin duda alguna han hecho temblar los cimientos de Cantora. Desde que decidió contar toda la verdad sobre su madre se han producido daños importantes en la estructura familiar, se han desplomado los tejados que parecían amparar al sevillano bajo el manto protector de la cantante. También es evidente la alta erosión colateral en la relación con otros miembros de la familia. Irene Rosales o Anabel Pantoja han sido los primeros damnificados tras desatarse el vendaval maternofiliar. Y se avecinan inundaciones en las próximas semanas ante el previsible aluvión de nuevas declaraciones…

Y es que esta tormenta cargada de emociones se viene fraguando desde hace años. Podría decirse que desde la más tierna infancia de Kiko. Así lo revela el sevillano en las memorias escritas en exclusiva para SEMANA. En ella, reconoce: «Mucha gente piensa que he tenido una vida fácil, que por ser hijo de quien soy mi existencia se basa solo en momentos bonitos y llenos de color. Pero se equivocan. Por supuesto que echando la vista atrás recuerdo con alegría y nostalgia infinidad de momentos, pero no es una vida para envidiar».

Los flecos de la herencia de su padre han hecho estallar a Kiko

Kiko se quedó huérfano de padre con apenas siete meses de vida. Francisco Rivera perdió la vida en la vida en la plaza de toros de Pozoblanco el 26 de septiembre de 1984. Tras su muerte, su viuda y sus hijos heredaron la principal parte de su legado. Sin embargo, parece que «lo que Paquirri dejó por escrito» en su testamento «no es lo que finalmente se firmó», según ha explicado Sandra Aladro en ‘El programa de Ana Rosa’. Este miércoles, la periodista ha destacado que «no se cumplió la voluntad de Paquirri». El delicado asunto de la herencia del torero ha enfrentado durante más de 30 años a los hijos mayores del diestro, Cayetano y Fran Rivera, con la cantante. Y es lo que ahora podría haber hecho estallar a Kiko.

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Según Aladro, Paquirri «hace este testamento el día de su boda con Isabel Pantoja, el 30 de abril del 83. Aún no existe Kiko, pero deja por escrito que los hijos que tenga, los que sea, serán herederos a partes iguales universales». El documento es claro: «Paquirri deja por escrito que sus herederos universales sean sus hijos. A Isabel Pantoja, a su padre y sus hermanos les deja el usufructo del tercio de libre disposición, la mitad para cada uno. Isabel Pantoja es usufructuaria de la mitad del tercio de libre disposición».

Kiko, decepcionado con el «engaño» de su madre

Kiko Rivera ha pedido a sus abogados que revisen el testamento de su padre. Ha dejado claro que nunca le ha cedido Cantora a su madre y que ha firmado los documentos que su madre le ha pedido que rubricara. Se teme que su madre lleva engañándolo años con el tema de la herencia de su padre. «Señores, yo no soy el malo de esta película lamentable. Solo soy alguien a quien la persona que más idolatraba le ha fallado de una manera irreparable engañándole toda la vida”, ha sentenciado en las redes sociales. “Aun así, yo no hice esto público, ya que yo no fui a hablar de ella y sí de mis intimidades, de las cuales soy dueño», ha zanjado.