La colaboradora de televisión, escritora e influencer presenta un nuevo libro y disfruta de su gran momento junto a su marido, y sus dos hijos


Tras unos fatídicos meses en los que tuvo que hacer frente a la separación de sus hijos, tras el positivo en coronavirus, Ezequiel Garay (33), y su posterior confinamiento, la creadora de contenidos más mediática de las redes sociales se sienta con SEMANA para presentarnos su nuevo libro, contarnos en primera persona cómo ha vivido estos últimos meses y de paso descubrirnos cómo es Tamara Gorro (33) cuando nadie la ve.

¿En qué momento de tu vida te encuentras en estos momentos?
Me encuentro pletórica, porque estoy viviendo un nuevo sueño. No es lo mismo hacer entrevistas cuando tienes algo bonito que contar que cuando tienes cositas malas. Ahora estoy viviendo un momento muy bueno.

En estos meses has pasado por momentos difíciles.
Sí. Pero fíjate lo que te digo, aun así, referente al tema de la pandemia, de lo mal que he podido vivir con el tema de la separación de mis hijos, incluso así he sido una afortunada. Mis hijos estaban cuidados, ha habido una separación, pero ¿en qué hemos salido perjudicados? En nada.

Te vimos pasarlo mal cuando Ezequiel enfermó.
Creo que fue de los primeros casos positivos, porque saltó el estado de alarmar y al día siguiente Ezequiel dio positivo, y para nosotros fue muy fuerte, teníamos mucho miedo. Todo me paso factura, lo más difícil fue la separación de mis hijos, pero todo el mundo en mi familia tiene salud y trabajo. No me puedo quejar.

¿Te aferraste a algo para no decaer?
Trabajar, trabajar y trabajar. Hice una cantidad de contenido para mis redes sociales increíble. No quise romper mi rutina. Me levantaba a las 8 de la mañana y a currar en la oficina. Eso sí, por primera vez en mi vida pude echarme una siesta.


Compartes tu día a día con tu «familia virtual» pero, ¿cómo es Tamara cuando nadie la ve?
Soy igual. Creo que más intensa, más pesad, con más mala leche, con muchos más defectos de los que parece que tengo. Cometo muchos errores… Pero, al fin y al cabo, soy la misma.

Estrenas nuevo libro, Entre sentimientos.
¡Lo que me ha costado parirlo! Eso fue peor que quedarme embarazada… Una editorial, Harper Collins, me dio la oportunidad de sacar este nuevo libro. Cuando comencé a escribir estaba hecha una mierda. Estaba pasando por un momento personal muy complicado, del cual no quiero comentar el motivo, pero no por nada, simplemente porque no quiero remover. Entonces cuándo me puse a escribir me di cuenta de que no podía, en mis condiciones, ayudar a la gente.

Entonces, ¿cuál fue la solución?
Decidí ayudarme yo. Me fui a una casa aislada del mundo, me senté y empecé a llorar, a reír a estar de mala leche, a entrar en colapso… Hice terapia conmigo misma, en el sentido de conocerme y analizarme. Cuando terminé, cerré el libro, fui a la editorial y dije: «compañeros, yo no puedo hacer otra cosa, esto es lo que me ha salido».