El sevillano ha cargado duramente contra la tonadillera en ‘Sálvame’. He aquí las bombas que lanzó durante las pausas publicitarias.


El 27 de octubre de 2020 pasará a ser, probablemente, una fecha señalada en la biografía Kiko Rivera. Porque ese día, por primera vez en sus 36 años de vida, dio un golpe sobre la mesa para zanjar cuestiones sobre su madre que ya no soportaba más. Cansado de la actitud de Isabel Pantoja en relación al difícil momento emocional que atraviesa, el sevillano intervenía en ‘Sálvame’ para cargar duramente contra una de las personas a las que más quiere.

Herido, dolido y también indignado, el DJ se quejaba ante millones de espectadores de que su madre actúe siempre condicionada por su personaje artístico. «Mi tristeza viene porque la persona a la que más he amado y amo, mi madre, no sabe diferenciar entre Isabel Pantoja y madre, esa es mi tristeza», se lamentaba. Ha pasado más de una semana desde que la tonadillera le prometió que iría a verlo para darle un beso y arroparlo ahora que está al borde de la depresión. Pero ese esperado encuentro con su madre no se ha producido aún. Es algo que ha lamentado: «Entiendo perfectamente sus motivos. Sé que está cuidando a mi abuela, pero el día tiene 24 horas y vivimos a una hora y media».

«No me merezco algunas cosas»

«No quiero que sepa que la estoy atacando», aclaraba, Asimismo, explicaba que lo único que quiere de su madre es su cariño: «No necesito hablar de mi madre. Necesito a mi madre, no a Isabel Pantoja y mi madre no está. Porque el personaje de Isabel Pantoja siempre es más». Ya no aguanta más, así que ha lanzado un mensaje muy claro a su progenitora: «Que mi madre se espabile un poco. Si tiene que decir algo que venga y me lo diga a la cara o que lo diga públicamente para que yo me pueda defender. Porque hablar así de un hijo no tiene perdón de Dios».

Pero aún había más. Además de las frases lapidarias que dedicaba a su madre, Kiko lanzaba muchas más pullas. Comentarios que no se escucharon porque él seguía hablando mientras se emitía la publicidad. Y que aquí citamos. Esto es lo que el andaluz espetaba a corazón abierto mientras ‘Sálvame’ estaba en pausa durante los anuncios. «No me merezco algunas cosas», decía. «Cuando no son verdad y encima viene de una madre más me duele».

Telecinco

«¿Está mal asesorada?», le preguntaba Paz Padilla. «No lo sé ni me importa. Intento estar bien con mi familia y mis hijas, y con mi hijo, que lo veo de tiempo en tiempo». La gaditana quiso saber si su tío Agustín tenía algo que ver en el distanciamiento con ella. «No lo sé, no me voy a meter en cosas de esas», respondía Rivera.

«Mi madre me ha hecho daño públicamente»

«No me apetece nada hablar con mi madre. Pero creo que eso le pasa a todo el mundo cuando está en pleno enfado», continuaba diciendo Kiko cuando la cadena emitía spots publicitarios y solo seguían escuchándole Paz Padilla y el resto de colaboradores del programa. «Mi madre es el ser que yo más quiero en el mundo, lo he demostrado mil millones de veces y se lo he demostrado a ella, pero me ha hecho daño públicamente».

© Telecinco.

En ese impás también detallaba que si situación económica no es para tirar cohetes. Pero no le falta para comer. «Yo me como mi plato de comida todos los días. Pago mi casa y pago el colegio de mis hijos. Incluso tengo pata poder salir a cenar por ahí. ¿Quién os ha dicho que yo no tengo dinero? He dicho que recibo una ayuda por los autónomos. Pues sí, igual que todos los autónomos de España. ¿Quién se está inventando que yo no tengo dinero? ¿Quién ha dicho eso? Si mi madre ha dicho eso está muy equivocada», sentenciaba.

«Tengo el mismo derecho de hablar con quien a mí me dé la gana»

Por último, decía que su relación con su hermana, Chabelita, está mucho mejor que antes. Atrás han quedado las viejas rencillas que lo separaron en el pasado. La paz y la armonía vuelve a reinar entre ellos. «Sí, estoy más cerca de mi hermana», admitía. Y se despedía, emocionado: «A veces hay que defenderse de algo que no es justo. Tengo el mismo derecho que tú de hablar con quien a mí me dé la gana».