Pepe El Marismeño se ha confesado para hablar de su infierno en las drogas y de cómo ha cambiado su vida desde que no consume.


Pepe El Marismeño está orgulloso de cómo ha sabido resurgir como el ave fénix. Su lucha no ha sido fácil, ni mucho menos, pero él jamás se ha rendido. Aunque cayó en las drogas, consiguió salir de ellas y desde hace 15 años tiene dos clínicas de desintoxicación para ayudar a quien desee salir de ese infierno. Por secreto profesional no habla de sus pacientes, pero sí que revela que José Fernando «si está bien es un encanto». Con una vida completamente distinta a la que llevaba cuando copaba titulares junto a Carmina Ordoñez, ahora presume de ser un empresario de éxito y, sobre todo, de tener a su lado una familia que jamás le ha soltado de la mano. «Tengo varios negocios en la costa de Huelva, restaurantes y un chiringuito, que, afortunadamente, funcionan bien, aunque los rigores de la pandemia nos afectaron mucho a todos los que nos dedicamos a esto. Han sido tiempos muy duros…», explica el también artista.

A pesar de que él ha superado su drogadicción, lo cierto es que el camino ha sido muy duro. Vivió una auténtica pesadilla, pero no quiso tirar la toalla. Se quería recuperar y dejar de hacer daño a aquellos que más le querían, pero ¿cuándo empezó a consumir? «Tenía una vida fácil, me sobraba el dinero, me junté con un grupo de gente que no me convenía… Pero, bueno, ahora soy un hombre muy feliz. He cambiado mi vida por completo, al lado de mi mujer, mi hijo y mi trabajo. Al final, quien manda, que es el público, ve la verdad en mí», dice a La Razón. Tras un giro vital de 180 grados, Pepe El Marismeño se volcó durante un año y medio en su recuperación, un proceso en el que nunca se negó a nada con los expertos y en el que siguió las normas que le impusieron. Admite que ha llorado mucho, pero que en la actualidad además de ser un hombre nuevo, es profundamente feliz.

Pepe El Marismeño
Gtres

Por ello, no tiene ningún problema al echar la vista atrás y hablar incluso de personas importantes en su pasado como Carmina Ordoñez. Mantuvieron una relación sentimental que copó portadas, no obstante, se alejaron el uno del otro y él optó por curarse y superar su adicción a las drogas. Con un inmenso cariño hacia ella y mucha pena por su trágico final, Pepe el Marismeño revela qué recuerdo guarda de ella. «Guardo muy buenos recuerdos de Carmen. Fue una relación muy bonita, nos quisimos mucho. Era una gran señora, un encanto en todos los sentidos, pero, bueno, no supo, o no quiso, o no pudo, vencer a sus adicciones, y, desgraciadamente, murió antes de tiempo», dice al citado medio.

En este momento él está centrado como cantante en su carrera en solitario. Su vínculo laboral con Los Marismeños terminó y ahora está muy ilusionado con el lanzamiento de su nuevo disco, en el cual está volcado. Su vuelta a los escenarios ya es un hecho y es que, aunque tuvo que alejarse de ellos durante la pandemia, ahora ha vuelto con más fuerza que nunca.