Oriana Marzoli ha confesado que sufre problemas mentales y que esto le ha llevado a confiar en un psicólogo. Tras tres años de terapia ya nota cambios en su forma de gestionar los problemas y afrontar la crudeza de una vida imperfecta


Oriana Marzoli se resistía a la idea de que tenía problemas mentales, pero el hecho de aceptar que no estaba bien y que su salud mental estaba en peligro le hizo tomar la importante decisión de acudir a un psicólogo para pedir ayuda. Esto le ha salvado la vida y es que ahora se considera una persona nueva, tal y como ha confesado ahora en su canal de ‘Mtmad’. Si lo normal es que la concursante de realities hable de sus enemigos o sus exnovios, de sus retoques estéticos o los secretos de su armario en su canal de vídeos, ahora ha decidido mostrarse más cercana, bajando las barreras que siempre levanta para protegerse del mundo y evidenciar que tiene un lado vulnerable.

Una vulnerabilidad aceptada que, sin embargo, le ha dado fuerza. Oriana Marzoli se siente más serena y equilibrada desde que confió los capítulos más difíciles de su vida con un terapeuta. Lleva ya tres años tratando sus problemas con un psicólogo especializado y reconoce que esto ha sido decisivo para poner límites a su salud mental y es que sentía que estaba siendo comprometida y que perdía el control de su propia vida. En su caso, la tristeza no era un problema, así como la depresión o la ansiedad, dos de los trastornos mentales más comunes.

Oriana Marzoli problemas mentales
© Mtmad.

Su problemática debe aprender a lidiar con el estrés, el cual no sabe gestionar y cuando se ve desbordada se convierte en un peligro para todo el que se sitúa delante de ella: “Mi problema es que no sé gestionar el estrés. No soporto la incompetencia de la gente, pero ni de la gente ni la mía. Normalmente soy una persona que hace las cosas rápido y del tirón, y cuando no me sale, o la gente no puede dar el cien por cien de sí misma, me estreso, me agobio y me pongo de mala hostia”, comienza a relatar sus problemas Oriana Marzoli, para después adelantar cómo la terapia a la que acude desde hace tres años le ha ayudado a manejar estas situaciones extremas.

“Es un problema que todavía estoy tratando en terapia a día de hoy y tengo que aprender a ser más paciente y más tolerante, entender que no existe la perfección ni en la gente ni en mí”, asegura Oriana Marzoli, que suele criticar mucho al resto en los platós de televisión y en las redes por no encajar en sus cánones de perfección, mientras que presume de físico perfecto sin importarle las críticas. Ahora reconoce que esto es una fachada y que en su interior hay una lucha por no dejarse vencer por el estrés y la mala gestión del agobio.

Oriana Marzoli salud mental
© Redes sociales.

Esto, por supuesto, también afectaba negativamente a las relaciones sentimentales que inicia con jóvenes que se entregaban a ella sin paracaídas. Su impulsividad le empujaba a discutir por cualquier mínimo detalle, lo que desgastaba la relación hasta provocar su fin, a lo que venía una campaña de ataques sistematizados para excusar su error y resaltar los de sus exparejas. “En el tema relaciones he mejorado una barbaridad. Tengo mucha más paciencia con los chicos, soy más empática, ya no exploto como antes, y por ejemplo ahora llamo a mi madre antes de explotar. Yo noto una mejoría tremenda. La Oriana de hace 3 años no tiene nada que ver con la de ahora”, confiesa feliz por sus avances en cuestiones de salud mental.

Teniendo en cuenta su propia experiencia y cómo la terapia y un psicólogo le han cambiado la vida, Oriana no duda en animar a sus seguidores a que sigan sus pasos y confíen sus problemas a profesionales para ayudarles a encontrar soluciones. No es un camino fácil, pero sí la senda para la plenitud que ahora acaricia Oriana con las yemas de los dedos: “Yo llevo tres años y aún estoy trabajando, no penséis que vais a ir, os van a dar una pócima y vais a decir ya estoy de puta madre. En mi caso yo sí noto que he mejorado mucho, sobre todo en el tema de la impulsividad. Me noto que razono mucho más, que me aguanto, que tengo más paciencia, aunque me esté costando la vida, para qué engañarnos”, sentencia con sinceridad Oriana Marzoli.