En su visita ‘El show de Bertín’, el duque de Arjona ha hablado de sus hijos mellizos, Luis y Amina.


Cayetano Martínez de Irujo ha visitado ‘El show de Bertín’, el programa de Bertín Osborne en Canal Sur. Allí ha charlado con el cantante, con el que mantiene una gran amistad desde hace años. En su visita al plató de la cadena autonómica, el quinto hijo de la Duquesa de Alba ha hablado sobre sus orígenes en el seno de la familia aristocrática de nuestro país. Ha repasado algunos momentos de su infancia. Ha hablado de su madre, de sus hermanos, de su exmujer, Genoveva Casanova. Y, por primera vez, ha hablado a corazón abierto sobre la relación que mantiene con sus hijos mellizos, Luis y Amina.

Sus mellizos, «en las mejores universidades inglesas»

El conde de Salvatierra ha contado que sus hijos han regresado al Reino Unido, donde estudian sus respectivas carreras. «Están en Inglaterra, en las universidades. Tienen 19 años y están en segundo año de universidad. Sacaron las notas en el último año de Bachillerato para optar a las mejores universidades inglesas y estoy muy orgulloso de ellos», confesaba.

GTRES

 

Es frecuente que Cayetano hable de su inexistente relación con sus hermanos, de la que habla en su libro, ‘De Cayetana a Cayetano’. Desde que falleció su madre, el 20 de noviembre de 2014, se produjo un cisma familiar entre los herederos de la duquesa. Una separación cuyo origen cree conocer. «El problema que henos tenido es una cuestión emocional porque yo fui el escogido de mi madre para llevar una misión cuando quiso bajarse la silla presidencial y disfrutar la vida siendo totalmente Cayetana. Y me dijo: tú, ven para acá. Ahora te vas a ocupar de todo, pero me probó primero. Ese factor de que yo fuera el elegido y el reconocido y el valorado por ella, y por eso me dio el ducado de Arjona, fue el mayor problema».

El «embolado enorme» vivido tras la muerte de su madre

«Solo hice una gestión que ella me pidió y al final una donación que es histórica, donde cada uno recibió lo que ella decidió que se recibiera. Y nada más. A partir de ahí me ha venido un embolado enorme, desde que se murió ella. Y yo me he quedado absolutamente sorprendido. Es algo tan sencillo y tan complicado a la vez», detallaba.

Asimismo, dejaba claro que el distanciamiento con sus hermanos no tiene nada que ver con lo que ha contado en su biografía: «La reacción de algunos hermanos hubiera sido la misma con libro o sin libro, antes del libro o después del libro. Es una cuestión emocional que ni se les puede culpar ni se me puede culpar. Solo he escrito mi vida. No tengo que pedir cuentas a nadie para gestionar mi vida. Eso ya es el no va más. No entro si ellos gestionan la suya. Que yo tenga que consultarles a ellos, no».

«Les he dado demasiada libertad»

Por suerte, Cayetano Martínez de Irujo ha aprendido de los errores que se han cometido en su familia y ha educado a sus hijos de una manera cercana y familiar. «Tengo mucha confianza con ellos. Les he dado la confianza que a mí no me dieron. Todo lo que yo tuve carencias… Les he dado demasiada libertad, pero eso les ha hecho más responsables. Son muy humanos», ha contado. Bertín, al escuchar sus palabras, ha recordado que «son encantadores» y que su hijo Luis fue especialmente cariñoso con su hijo Kike en una visita reciente a su casa. «Cuando tienes un hijo con tantas carencias sabes quién hace algo por tu hijo de corazón», explicaba. Vicky Martín Berrocal, colaboradora del programa, comentaba: «Qué bueno tener hijos y qué bueno tener hijos así».

Cayetana de Alba

«Me considero buena persona, humano. Buen tío. La humanidad es lo más importante, ser buena persona y ayudar a los demás», decía Cayetano Martínez de Irujo al hablar de sí mismo. Algo ha hecho a conciencia en su último libro. «Me hacía falta sacar todo lo que tenía dentro, mi infancia, mi adolescencia, todo lo que yo viví… confusión, soledad», relataba. «Tras la muerte de mi padre, Fernando y yo nos quedamos en una situación muy complicada. No éramos una familia real, pero teníamos los compromisos de una familia. Tampoco teníamos ninguno de los privilegios. Había unas nannies que nos decían la ropa que nos teníamos que poner. Nadie te explicaba nada… Todo eso fue enormemente traumático».

Al recordar a su madre, Cayetano apuntaba: «Tenía una inteligencia emocional impresionante… He aprendido a coger todo lo bueno de ella. Tuve una relación con ella impresionante. La echo mucho de menos y le doy gracias porque siempre que me pasa algo pienso que me está ayudando».