La mala suerte de los invitados a la boda de Felipe y Letizia

Han pasado 15 años desde que Doña Letizia tuviera que caminar bajo un inmenso paraguas para protegerse de la lluvia que azotó Madrid precisamente en el momento en el que ella debía entrar en la Catedral de la Almudena, donde le esperaba un nervioso Felipe de Borbón. Tres lustros en los que la asturiana pasó de ser periodista a Reina de España y en los que muchos de los invitados a la boda que marcó su futuro han visto sus vidas alteradas por inesperados golpes de mala suerte.

La ceremonia que convirtió a Letizia en Princesa de Asturias tuvo más de mil invitados. Miembros de las casas reales de todo el mundo, personalidades de la política, el deporte, la comunicación y las artes, amigos personales y familiares de todos los grados, fueron muchos quienes presenciaron el ‘sí quiero’ más importante de la historia reciente de España. Pero ¿fueron realmente afortunados?

Mariló Montero y Agatha Ruiz de la Prada acudieron a la boda real felizmente casadas sin embargo el tiempo terminó con el amor de ambos matrimonios, y no fueron las únicas. La Infanta Elena y Jaime de Marichalar o Estefanía de Mónaco y Ernesto de Hannover fueron otros de los matrimonios consolidados que acudieron al enlace y terminaron por poner punto y final a sus historias.

Pero los divorcios no han sido los golpes más duros que han recibido algunos de los invitados. Érika Ortiz, la hermana pequeña de Doña Letizia, falleció de manera trágica en 2007 y su muerte ha sido, sin duda alguna, el varapalo más grande y doloroso que se puede encontrar en la lista de infortunios que han marcado a la selecta lista de testigos con la que Felipe y Letizia compartieron el día más feliz de sus vidas.

Otro de los invitados ‘caídos en desgracia’ es Iñaki Urdangarín. Cuando la Infanta Cristina y su marido pasearon por la alfombra roja que minutos después empapó la lluvia, nada hacía preveer que, quince años después, el que fuera Duque de Palma viviría el 15 aniversario de sus cuñados desde su celda de Brieva, donde cumple condena desde el 17 de junio de 2018.