Doña Sofía ha acudido este viernes a ponerse la segunda dosis de la vacuna que la inmuniza contra el Covid-19. Lo ha hecho sonriente.


El ritmo de vacunación va mejor poco a poco. Eso lo han comprobado ya varios rostros conocidos de nuestro país. Una de ellas, la Reina Sofía, que acudía este viernes a ponerse la segunda dosis de la vacuna que la inmuniza contra el Covid-19. Lo ha hecho sola. A su llegada al centro de salud de El Pardo, donde le han suministrado la vacuna, la Reina emérita ha sonreído a los medios de comunicación que se encontraban allí.

Fue el pasado 16 de marzo cuando Doña Sofía recibía la primera dosis de la vacuna. En torno al medio día en el Centro de Salud de El Pardo-Fuencarral, la Reina se ponía la primera dosis en el mismo centro de salud en el que le han administrado este viernes la segunda dosis, la última. Ahora tiene que permanecer a la espera para ver si tiene alguna reacción, que ha sido más común tras la segunda dosis.

Doña Sofía acude a su centro de salud para vacunarse

Vídeo: Europa Press.

Tal y como aseguraron desde la Casa Real cuando Sofía se puso la primera dosis, le han puesto la vacuna que le corresponda por franja de edad, según las autoridades sanitarias han marcado a través de los protocolos en los que han ido trabajando. Desde Zarzuela aseguraron que no iban a distribuir imagen del momento en el que Doña Sofía se acercaba hasta el hospital para vacunarse contra el coronavirus.

Esto es algo que no han podido evitar, sin embargo, durante la administración de la segunda dosis. Doña Sofía ha sido fotografiada tanto a la entrada como a la salida de su centro de salud. Y haciendo gala de su carácter y personalidad, no ha dudado en saludar a todos los medios que se encontraban allí.

Ha saludado a los medios de comunicación a la salida

© Gtres.

La vacuna de Doña Sofía ha sido mucho polémica que la de sus hijas, la infanta Cristina y la infanta Elena, ya que la Reina emérita ha seguido los protocolos establecidos por las autoridades sanitarias y ha recibido la dosis cuando le tocaba hacerlo, sin saltarse turno alguno.