La infanta Cristina hace 7 años estaba sentada ante un juez acusada de delitos fiscales y blanqueo de capitales. Logró salir airosa, porque nada le constaba o no recordaba haber firmado ciertos documentos. Una trágica fecha que desearía borrar del calendario, pero es difícil. Vea el vídeo que resume cómo fue sus peores momentos


Este 8 de febrero, la infanta Cristina tiene marcado en su calendario personal el día señalado en color negro. Es una fecha que no desearía recordar, pero el hecho de que la hija del Rey Juan Carlos se sentase en el banquillo de los acusados en el ‘caso Nóos’ hace 7 años es difícil de olvidar, por mucho que lo desee. De eso proceso ella salió airosa, se le retiró la imputación y el magistrado entendió que todo lo que ella firmó lo hizo sin conocimiento de causa y que todos los delitos de los que se le acusaba recaían sola y exclusivamente en su marido, Iñaki Urdangarin, y el resto de implicados en la trama.

Vídeo: Gtres

Ver a una infanta de España ante un juez, acusada de presuntos delitos muy graves, no solo conmocionó a la opinión pública patria, sino también al mundo entero y es que medios de comunicación de todo el planeta se hicieron eco de la incertidumbre que se vivía en Zarzuela durante las semanas que duró el proceso judicial. Sobre ella recaía la acusación de supuestos delitos de fraude fiscal y blanqueo de capitales, pero nada se pudo probar y lo que sí estaba probado, al contar con la firma de la infanta Cristina, se decidió no tenerse en cuenta, al comprender que ella decía la verdad al confesar que nada le constaba y nada recordaba. Finalmente fue ‘desimputada’, aunque no logró librarse del escarnio público y es que los ciudadanos de a pie no vieron con los mismos ojos estas acusaciones graves.

De ahí, la infanta Cristina ha estado seguida de cerca por los medios de comunicación, motivo por el cual decidió emplazar su vida en Ginebra, vendiendo su palacete de Pedralbes y alejándose de la polémica. Sus apariciones eran esporádicas, casi anecdóticas, hasta que poco a poco se ha podido librar de esta trágica actualidad, ahora marcada por estar casada con un presidiario, Iñaki Urdangarin, que tras dos años y medio de condena ya comienza a disfrutar de un proceso de semilibertad al conseguir por fin el tercer grado. Vea el vídeo en el que se resume cómo fueron esos durísimos momentos para la exduquesa de Palma.