La Reina Letizia acude al funeral en recuerdo de la tía Doña Pilar en el monasterio de El Escorial con un atuendo riguroso y adecuado en negro.


La agenda de la Familia Real de esta semana está marcada por acontecimientos que tocan directamente el corazón. El pasado lunes los Reyes acudían al 75 aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau (Polonia); hoy recordaban a la Infanta Pilar con una misa en su memoria celebrada en El Escorial. Así pues, seguimos hablando de negro, de luto. Es nuestro color tradicional para mostrar (físicamente) nuestro respeto y tristeza por la pérdida de un ser querido. El protocolo lo manda así, y Letizia por supuesto que no se lo ha saltado.

Ayer mismo estrenaba un favorecedor vestido ‘wrap’ de lunares de Carolina Herrera, cuya tónica seguía siendo el negro pese a la introducción de los topitos blancos. En esta ocasión no podemos sorprendernos por la elección del color, que como decimos se ajusta perfectamente a los códigos de este tipo de ceremoniales religiosos, así como tampoco la combinación de prendas. Un discreto abrigo lo cubría todo.

Los Reyes Felipe y Letizia reaparecerán el viernes para recibir en audiencia a las selecciones masculina y femenina de Waterpolo. Antes, mañana mismo, celebrarán el 52 cumpleaños del monarca, pero en la intimidad, y con la agenda completamente despejada.