«Le cuesta avanzar… se está haciendo daño», se ha lamentado la gaditana al hablar del difícil duelo de la actriz.


Esta semana, Ana Obregón ha salido del ostracismo que ella misma se impuso tras la muerte de su hijo Aless y ha vuelto a posar en bañador. Una costumbre que inició décadas atrás y que Paz Padilla ha aplaudido desde el plató de ‘Sálvame’. Consciente del esfuerzo que ha realizado la actriz en su última aparición mediática, se ha emocionado al hablar de ella.

«Me duele mucho su dolor, me da mucha tristeza que le cueste tanto avanzar. Te mando mucho amor», decía. «Yo hablo mucho con ella». Kiko Hernández comentaba: «Le ha ocurrido algo, Paz, que es antinatura. Se te puede ir un padre, una madre, pero no puedes pensar que se te ha ido un hijo. Es lo menos probable. No es anti natura. Desde que tienes un bebé sabes que esa noche puede morir, lo que pasa es que le pides a los astros que eso no suceda. Y que si sucede, que sea cuando tú ya no estés», matizaba la gaditana.

«A Ana le cuesta avanzar»

«Que se te vaya un hijo tiene que ser para volverte loco y para quedarte trastornado. Todavía lo recuerda en las redes sociales. Va al cementerio con tartas de chocolate… Se ha quedado muy mal psicológicamente», insistía el colaborador. Paz le respondía: «¿Sabes que pasa? Que te tiras todo el tiempo con el por qué. Por qué a mí, por qué él, por qué ahora. Y cuando te quedas con el por qué no avanzas y con la mente errada de ese pensamiento en el que vuelves a la angustia y a no entender las cosas».

«Es que no hay explicación, no hay por qué, no hay respuesta. La única manera de avanzar y aceptar es no haciéndote más preguntas. Yo se lo digo a ella. No sé si ha leído mi libro, pero ha leído tanto como yo. Hemos tenido conversaciones profundas y a ella le cuesta avanzar», añadía.

Instagram

«La mente errada es una cosa… como cuando te pica y te rascas y dices todo el rato: ‘Quiero salir de esta angustia, pero qué dolor’. Es entrar en un pozo todavía más profundo. Duele, pero no preguntes más porque no hay respuestas. No la hay. Hay que intentar recordar con amor. Que haga la fundación y que piense en él y le diga te quiero 80 millones de veces. Pero es que se está haciendo daño a ella. Se está enterrando», se ha lamentado la andaluza.

«La vida pasa muy rápido»

Paz Padilla habla desde el conocimiento profundo de lo que es un duelo. Hace un año enterraba a su marido, Antonio Juan Vidal, fallecido con apenas 53 años como consecuencia de un tumor cerebral. «Eso que nos nos damos cuenta… Arrastra a toda la familia. Nos queda muy poco aquí. La vida pasa muy rápido. Cuando empecé aquí mi hija tenía 12 años y ya se ha independizado. Yo me muero de pena. ¿Te crees que no me levanto y digo por qué no está Antonio conmigo? Pero eso no me favorece. Eso te entierra en vida», insistía.

«Esta mañana escuchaba a Luis Gutiérrez Rojas, un psiquiatra que ha dado una entrevista… Decía que la vida es como un barco en el mar. Tienes que llevar el timón. Tienes que aprender las olas que te da la vida. A veces te vienen olas muy gordas, pero tienes que coger el barco y decir: ‘Manejo mi vida yo’. No puedo ir a la deriva, poque si voy a la deriva voy a morirme contra un acantilado. Es muy duro perder la vida de las personas que quieres. ¿Pero qué hacemos? ¡Tienes que pensar en ti!

Las lágrimas de Lydia Lozano al escuchar las palabras de Paz Padilla

Lydia Lozano se emocionaba tanto al escuchar a Paz Padilla que salía del plató para ocultarse detrás de un panel para llorar. Y es que a la periodista se le ha muerto otro ser querido. Perdió a su hermano, Jorge Lozano, el pasado mes de marzo. Y aún no ha superado su pérdida. «Cuando pasa algo así… tú llevas muy bien lo de tu marido, pero la muerte de un hijo no se supera. Toda mi energía va para ayudar a mi madre. Yo no he pasado casi el luto porque estoy todo el rato pendiente de mi madre. Lo único que quiero es que mi madre se ría», decía, entre sollozos.

«Y que cuando hablemos de él nos riamos. No quiero hablar de esto, porque mi madre lo está viendo», sentenciaba. Rota en llanto, se dirigía a Paz: «He tenido en una accidente la pérdida de mi novio. Sé perfectamente lo que es perder a alguien que quieres. Cuando celebraste el aniversario de la muerte de tu marido… yo soy así. Hay que celebrar para que no te vean llorar, para que no estés mal. Pero llevo una doble carga emocional».