El cantante malagueño se ha sincerado con Jesús Calleja, con el que ha recorrido el continente africano en su programa de Cuatro.


Hasta el corazón de África se ha trasladado Pablo Alborán para participar en ‘Planeta Calleja’, el programa de Jesús Calleja en Cuatro. De la mano del aventurero, el cantante malagueño se ha adentrado en lugares tan remotos como fascinantes: el Lago Victoria, el segundo lago de agua dulce más grande del mundo, el Parque Nacional de Queen Elizabeth, donde ambos han realizado un safari a pie a través de la Garganta de Kyambura, el lago Katwe, donde los habitantes de los alrededores trabajan extrayendo sal en peligrosas condiciones, o el Parque Nacional de Kibale, el mejor lugar del mundo para observar chimpancés en libertad. Todos estos lugares han resultado una verdadera andanza para el cantante malagueño, quien ha mostrado su lado más humano ante la audiencia del espacio.

La primera experiencia para Alborán ha sido conocer a los miembros de Ndote Cultural Troupe, un grupo que recupera la tradición musical de sus antepasados y que fabrica sus propios instrumentos. Junto a ellos a cantado una de sus canciones. Y se ha conmovido hasta las lágrimas. «Esto es muy emocionante. Era necesario para mí y para lo que estamos viviendo hoy en día. Yo vengo de un mundo y ellos de otro totalmente diferente, pero la música la sentimos igual. A veces se te olvida la verdadera razón por la que realmente estás haciendo música debido al ritmo en el que uno se mete», ha comenzado a explicar.

«Necesitaba encarecidamente un contacto real»

El motivo de sus lágrimas es que «estaba en una especie de segunda crisis, pero esta vez no puedo parar y venir aquí me ha obligado… Me está viniendo que te mueres. Lo necesitaba. Necesitaba encarecidamente un contacto real. Venir aquí me ha obligado a parar y ha sido un regalo del cielo», ha confesado. Satisfecho, se ha dirigido a los componentes del Ndote Cultural Groupe para mostrarles su agradecimiento: «Me habéis ayudado mucho a reconectar conmigo y con mi música, con algo bueno y real a la vez porque la música es esto». Y tras posar para el presentador en el sitio que marca el paso del Ecuador en el país diría: «Me siento el hombre más afortunado del mundo estando aquí».

Cuatro

En sus conversaciones con Calleja, Pablo Alborán se ha definido como un hombre sencillo y, ante todo familiar: «En mi familia somos muy familiares y los quiero y los respeto. Hablo com mi madre siete u ocho veces al día». De su pasión por la música ha recordado que «toca el piano y la guitarra desde pequeño. A los 12 empezó a escribir canciones».

Así recuerda la etapa en la que dejó los escenarios: «Tuve la suerte de poder parar»

También ha relatado que lo llevó a hacer un parón hace cinco años. Necesitaba dejar por un tiempo el trabajo para recargar pilas. «Tuve la suerte de poder parar», arrancaba contando. «Lo primero que hice fue limpiar mi nevera. Había regalos que tenia sin abrir. Abrí cartas que no había abierto». Ahora atraviesa «un momento en el que pienso que todo ha cambiado muy rápido. Hay un exceso de información, para mí. Pienso: ¿La gente saboreará las canciones como antes? La gente quiere más contenido y menos calidad. Busco la inspiración en viajes como este, en colaborar con otros artistas… porque si no te conviertes en una imitación de ti mismo».

Cuatro

Otro parón que ha vivido recientemente -esta vez involuntario- fue el provocado por la crisis sanitaria. «La pandemia ha sido una lección para todos nosotros. Yo en la pandemia no tenía ganas de escuchar a nadie. Todo ese proceso me ha hecho entender el valor de la música. En la pandemia tuve un bloque muy inspirador, con un disco que se llamaba ‘Vértigo’. Y otra parte de la pandemia en la que tuve la suerte de estar con mi familia en momentos críticos. Yo he aprendido muchas cosas». Entre esos aprendizajes destaca que no quiere «darle importancia a cosas que no la tienen».

Jesús Calleja ha calificado a Alborán como un invitado «disfrutón»

«Que diga que ha sido el mejor viaje de mi vida es el mejor premio. Me gusta mucho cuando tienes un invitado disfrutón. Él disfruta de cada detalle, hasta de salir a comer», comentaba Calleja horas antes del regreso de su formato a la parrilla televisiva. Lo cierto es que este viaje que han compartido juntos a Uganda ha sido gratificante para ambos. «Es todo muy veraz, muy honesto». Han sido las palabras con las que Pablo Alborán ha mostrado su gratitud a Calleja por invitarlo a su programa. «Volveré, volveré».

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¿Cómo se llaman los hermanos de Pablo Alborán?

Pablo Alborán tiene dos hermanos: Casilda y Salvador, que trabajan como arquitecto y creativo, respectivamente