Kiko Rivera ha inaugurado la nueva temporada de ‘Mi casa es la tuya’, el programa de Bertín Osborne. Una sincera entrevista en la que se ha abierto por completo, ha hablado de su madre, Isabel Pantoja, ha aclarado cómo es su actual relación con su hermana, Isa Pantoja, y ha recordado la etapa más dura de su vida marcada por sus adicciones. 

Sus tonteos con las drogas llegaron ligados a sus bolos en las discotecas. La primera ocasión le ofrecieron 20.000 euros por hacerse fotos con fans, tenía tan solo 18 años y se acababa de independizar. «Quizás por empezar tan joven, ese fue uno de mis problemas por el que caí en el mundo de las drogas». 

De la etapa que estuvo con Jessica Bueno, la madre de su primer hijo, Francisco, ha señalado que durante el tiempo que mantuvieron una relación «estuve bien, pero la recaída fue bastante mala». 

Kiko sabe que de todo aquello le salvó su mujer, Irene Rosales. El punto de inflexión fue cuando esta le dijo que si continuaba igual se iba a marchar. «Ahí dije: ‘Es el momento de cambiar'». Más tarde mantendría una conversación con su madre en la que le confesó que necesitaba ayuda, la artista también se volcó y comenzó a hacer llamadas en busca de profesionales.

A pesar de que se siente muy bien, revela que hoy día continúa con medicación: «Aún sigo luchando»(…).«Es muy complicado porque me dedico a la noche», ha dicho. Una etapa que tiene muy presente, pero que da por superada: «Ahora me siento feliz, viviendo y disfrutando de cosas que antes no disfrutaba».