El colaborador lo tiene muy claro: «No le voy a pedir a mi hija que tenga que compartir su vida con mi pareja».


Kiko Matamoros está atravesando su fin de semana más difícil. El colaborador, que hace tan solo dos días recibía el alta tras someterse a una intervención quirúrgica, se sentaba en ‘Sábado deluxe’ para hacer frente a todas las polémicas en las que se ha visto salpicado mientras que disfrutaba de unas vacaciones de ensueño con Marta López.

El padre de Diego Matamoros era muy claro y aseguraba que no iba a permitir que nada ni nadie (en clara referencia a Makoke y su hija Anita) crucificase a su pareja. Horas después de su entrevista, el colaborador regresaba a ‘Viva la vida’ para matizar alguna que otra de sus palabras y, en medio de sus declaraciones, no podía evitar derrumbarse al recordar sus conflictos con su hija pequeña.

Foto: Telecinco

Kiko Matamoros reconocía ante Emma García haber salido de ‘Sábado deluxe’ con una mala sensación al pensar que no había estado acertado. Sin embargo, admitía que al llegar a casa se volvió a ver la entrevista y le tranquilizó el hecho de no haber dicho algo que hubiera podido molestar a las personas que él más quiere, sus hijos. En el transcurso de su conversación, el colaborador sacó a relucir su última conversación con su hija pequeña, que tuvo lugar el 15 de junio, y en la que no se notaba ni un ápice de enfado por parte de la influencer.

Sin embargo, horas más tardes, todo se torció a raíz de la llamada de una famosa peluquera en la que le pedía que Marta no volviera a su peluquería para evitar así conflictos con la hija de Makoke. Ese es uno de los motivos que desencadena la mala relación entre padre e hija. Pero no el único.

El verdadero origen de la mala relación entre padre e hija

Foto: @_anitamatamoros

Ocurrió hace unos meses cuando el colaborador vio una foto de Anita Matamoros en el barco del ex de Makoke (y padre de Javier Tudela), algo que no comprendió y que no le sentó bien. «Una de las denuncias que Makoke le hace a este señor (su ex) es por un tema en el que se podían haber producido lesiones de mi hija cuando estaba en el seno materno. Para mí, como padre, es tremendamente doloroso, no sé si mi hija lo puede entender”, admitía con la voz entrecortada.

Tras esto, Kiko Matamoros insistía en que estaba encantado con que los dos hermanos tuvieran relación. Sin embargo, le dolió «ver a mi hija en el barco de ese señor”: “Como padre no es que me defraude, pero me duele mucho porque han sido 20 años complicados con problemas judiciales”. Ante esto, el colaborador de Telecinco llamó a su hija y a juzgar por su reacción, parece que la joven no le entendió. “No coincido en la concepción de dignidad que tiene su madre ni en la concepción que tiene de una educación correcta. Tiene derecho a entender las cosas como quiera pero que entienda mi derecho a no entenderlo, a compartirlo y a sufrirlo”, decía con lágrimas en los ojos.