«Tengo en teléfono repleto de mensajes de personajes populares que han aparecido en ese programa diciendo que si hablasen se armaba la de Dios es Cristo», revela el presentador.


Jorge Javier Vázquez parece haber abierto una particular cruzada contra ‘MasterChef’. Hace unos días, el presentador lanzaba un dardo envenenado contra la dirección del ‘talent’ culinario de La 1 por haber fichado a Victoria AbrilEn su opinión, la actriz es «la más conflictiva del mundo, que está en los papeles por negacionista, que le han dado hostias hasta en el carné de identidad… Y ahora resulta que es un programa blanco. Tócate los cojones», decía, con retintín. Indignado, aseguraba que «esta hipocresía entre compañeros no puede ser tan evidente», haciendo alusión a ‘MasterChef’ y ‘Maestros de la costura’, producidas por Shine Iberia. «No, porque aquí cocinamos, hacemos trajes…».

«Programa blanco, tururú«, añadía. Para él, «el programa blanco es el aburrimiento mayor del reino porque la vida tiene matices y colores. Voy a decir más. Me gustaría que muchas de las personas conocidas que han ido a trabajar a ‘MasterChef’ explicaran cuál ha sido su experiencia y en qué situaciones límite se les ha colocado para que luego den juego en el programa».

«La 1 la pagamos entre todos»

Pues bien. Tras estos zascas, este lunes, el presentador ha vuelto a sacar el tema. «Yo el viernes dije, me supo un poco mal, que la responsable del programa de cocina dijera que mientras que en la primera estuvieran cocinando y cortando trajes que aquí estábamos haciendo ‘Supervivientes’ y esos ‘realities’ que hacemos», ha criticado el presentador en ‘Sálvame’.

«Lo comunico porque alguien tendrá que tomar cartas en el asunto porque La 1 la pagamos entre todos«. Y lanzaba una verdadera bomba contra el concurso de cocina que arrasa en Televisión Española: «Tengo en teléfono repleto de mensajes de personajes populares que han aparecido en ese programa de cocina diciendo que si ellos hablasen que se armaba la de Dios es Cristo».

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Sin ánimo de revelar los nombres de los famosos que se han puesto en contacto con él, añadía que también le han escrito exconcursantes de las ediciones populares: «Me pongo a bichear mis mensajes privados y personajes anónimos me dicen: ‘100% real lo que dijiste: las cosas que nos hacen, cómo nos tratan. Desde el principio saben quién va a ganar, quién va a estar, cuántas semanas, a quién ayudan con los platos… Yo te digo una cosa: cuando tocan a mis programas, soy Leo», sentenciaba.

«¿Me meto yo con los ‘realities’ de otras cadenas? ¿Qué tienen que venir a decir de nosotros? ¡Me van a decir a mí!», se quejaba. «Porque la gente que sale en nuestros realities saben perfectamente a lo que van… ¿Te ha parecido un charco bonito? Aquí es lo que pasa, si uno va a la guerra…», concluía. Por último, se dirigía a Alberto Díaz, director de ‘Sálvame’, para mostrarle los mensajes que ha recibido, dejando claro que es «colega de todas las personas que me han escrito». Y bromeaba: «Voy a tener que salir con guardaespaldas».

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Siempre incisivo, Jorge Javier no se corta un pelo a la hora de manifestar sus opiniones delante de las cámaras. El pasado viernes criticaba con dureza el último post de Rocío Flores en Instagram. La hija de Antonio David Flores aprovechaba visitaba la tienda de Olga Moreno y compartía con sus seguidores dos prendas muy significativas: una cazadora con una enorme imagen de su abuela, Rocío Jurado, y un bolso con la foto de la mujer de su padre. «Va a flipar cuando vuelva y vea esta pedazo de detalle», señalaba.

La respuesta del presentador no se hacía esperar. Durante la emisión de ‘Sálvame’, decía: “A mí sinceramente, yo creo que en estos momentos el perfil bajito en el caso de Rocío Flores… en toda esta historia, que salgas tú con un bolso de Olga es como darle otra guantada a tu madre”. Visiblemente indignado, añadía lo siguiente: «La que recibe una paliza no es la hija es la madre».

Hasta la fecha, Rocío Flores no se ha pronunciado sobre el relato que ha hecho su madre de la «paliza» que, según ella, le propinó siendo una adolescente. Se está refugiando en el trabajo y en su pareja, Manuel Bedmar, con quien ha sido fotografiada por las calles de Málaga. Al día siguiente de la histórica entrevista de su progenitora salía de su casa intentando pasar desapercibida, camuflada bajo una gorra y con una mascarilla negra.