Lo mejor de toda la gala es que Estela, como líder, salvó al maestro Joao, haciendo que Alba se uniera a la lista de nominados, complaciendo, sin saberlo, a toda la audiencia.

En los últimos días se han visto las verdaderas caras de algunos concursantes, especialmente la de la modelo, que ha arremetido contra la productora, contra Miguel Frigenti, contra Belén Esteban, y contra toda persona que no la considere una diosa. Tal cual.

La colaboradora no sólo se niega a acudir al confesionario cuando el Súper se lo pide, si no que tras su nominación se dirigió a los “albistas” (¿perdona?) para pedir que no la salven y que no se gasten el dinero en un programa que edita los videos para perjudicarla. Debe creerse que es un pilar fundamental en Mediaset, la pobre irrelevanta. Sin embargo, ella considera que el canal debe prescindir de su compañero Frigenti, y no ha dejado de verter veneno sobre él, afirmando incluso que en cuanto ella salga el colaborador perderá su trabajo y será sustituido por Antonio David.

No sabía yo que ella de encargaba de formar plantilla en los programas de Telecinco. Curioso que ella termine abandonando todos en los que trabaja, no soporto a la gente incapaz de hacer autocrítica, me dan rabia las personas que no sabe perder.

Cuando ves que tu bando se queda sin apoyo y que estás perdiendo el concurso, la salida fácil es acusar a la productora de manipulación, en lugar de asumir que te has equivocado y que cada vez tienes menos favor del público.

Por si todo esto fuera poco, durante el debate del domingo Alba leyó un mensaje de Belén Esteban, en el que esta le espeta que no es necesario que critique ediciones pasadas para justificar sus errores. La Macarrillo se quedó tan planchada que se negó a responder en directo, y aseguró que contestaría en su blog, cosa que aún no ha hecho.
Bien, como iba diciendo, Alba no tolera que no la adoren, veneren, y le rindan pleitesía y lealtad suprema, así que como Gianmarco no ha desvelado sus nominaciones, le ha echado de su pandilla basurilla, sin ser consciente de que el italiano hace días que la abandonó. Si creíais que habíamos visto todas las caras de la modelo, estáis equivocados, aún se puede caer más bajo.

Además de pedir el despido de Frigenti, se atreve a invitar al grande fratello a pajearse en el baño e irse del país cuando salga de la casa, porque ella no le va a dar pábulo para que se suba a su carro. ¿Qué carro (y qué carrera televisiva) tiene esta mujer? Siempre ha aparecido en los medios por hablar de sus relaciones, por sí misma no genera interés alguno, a no ser que entre en un reality para perder los nervios y amenazar con el abandono continuamente.

Y como ella quiere salir, y nosotras somos muy buenas personitas, la hemos dejado en la casa para que siga bufando y hemos salvado a Pol.

Otro que está presionando al italiano es el Cejas, atreviéndose a dar lecciones de amistad, ¡mátame camión! El joven cantautor (o lo que sea eso tan desagradable) pretende que cuando discute con Pol y Adara en los directos, Gianmarco saque la cara por él. ¿Alguien escuchó al “Quejas” parándole los pies a Mila cuando esta machacaba al modelo cada día, incluso por ir a cagar? ¡Esto sí que es para cagarse en todo!

Ahora resulta que el italiano no puede cambiarse de grupo, pero nadie dijo ni “mu” cuando la Ximénez se mudó al búnker con su enemiga Adara. Por cierto, hablando de la oveja reina, no ha servido de nada que el público la salvara frente a Dinio, que su familia le envíe ropa, que hablara con su hija, que los compañeros de la casa la mimen en cada prueba, y que su mejor amigo sea el presentador y aproveche cada conversación con ella para reconfortarla.
Esta señora sigue igual de amargada que el primer día, y a mí que no me vengan con la excusa de que tiene mal despertar, porque esta mujer es un grano en el culo de un reality. La última prueba con retos a su nivel le pareció una mierda, las fiestas son  una mierda, y las risas de compañeros le resultan una mierda. Aquí la única mierda eres tú como concursante.

El caché de un famoso no sólo lo determina su popularidad como personaje público, si no lo que puede aportar como participante, y está claro que nos ha dado mucho contenido, pero hace semanas que su hastío, hartazgo y aburrimiento nos provoca eso mismo en la audiencia. Señora, coja la puerta y márchese.

No hace falta ser muy lista para saber que mi dardo esta semana va para el Cejas. Si no le expulsáis me presentaré en la puerta de vuestra casa al más puro estilo “Avon llama” y soplaré, y soplaré, y vuestra casa derrumbaré.