Después de más de tres meses de encierro en la casa de Guadalix de la Sierra, la exazafata ha ganado la séptima edición del 'reality' de Telecinco.


Los pronósticos se han cumplido. Adara Molinero se ha alzado como ganadora de ‘GH VIP 7’. Era la clara favorita de la audiencia, que ha decidido por aplastante mayoría que se lleve el maletín con 100.000 euros a su casa. La exazafata ha salido de la casa como la mejor concursante del ‘reality’ de Telecinco, venciendo a sus dos grandes rivales y finalistas: Mila Ximénez y Alba Carrillo. «He vivido un auténtico sueño. Ha sido algo increíble», decía emocionada su última noche en Guadalix de la Sierra.

«No borraría nada ni nadie»

Horas antes de abandonar el ‘reality’, Adara repasaba su paso por el programa. «Gran Hermano me ha cambiado los esquemas otra vez. Me ha ayudado a expresar mis sentimientos, que lo que yo siento no es tan malo si lo expreso. No borraría nada ni a nadie de este concurso, porque todos los compañeros me han aportado algo: una sonrisa, un momento de calentón. Todos han dejado una pequeña huella en mí». Esas dos personas son el Maestro Joao, que «me ha robado el corazón», y Gianmarco Onestini.

«Quiero crear momentos con Gianmarco»

Del italiano ha reconocido: «Gianmarco me ha aportado muchísimo. No quiero que acabe GH porque va a ser como cerrar una etapa en la que he vivido cosas increíbles. Cuando esto acabe quiero crear momentos con mi familia, con mis amigos, con Gianmarco. Quiero crear recuerdos».

Y es que, tal y como ha confesado, «aquí de sentimientos te llevas tres tazas. Gran Hermano se vive dejando que te llegue gasta lo más profundo de ti».

Adara, sobre Gianmarco: «Sé que es amor»

Ya en el plató de Telecinco, Adara hablaba a corazón abierto de Gianmarco. «Sé que es amor porque se me agarra algo aquí en el pecho».

Sin el italiano dentro de la casa, Adara está segura de que su desenlace con Hugo hubiera sido el mismo. «Había hablado con él porque había cosas que no estaban bien. Pero a medida que fue pasando el tiempo en el concurso era más grave de lo que pensaba», explicaba a Jorge Javier Vázquez.