La aparición de material «comprometido» de María Teresa Campos en un descampado de Molino de la Hoz ha generado un tenso enfrentamiento entre ambos colaboradores. La cosa ha acabado en las lágrimas de la malagueña.


Poco ha durado la tregua entre Carmen Borrego y Kiko Hernández. Ambos colaboradores pusieron fin a su larga temporada de enfrentamientos tras el fichaje de ella en ‘Sálvame‘, el pasado mes de septiembre. Desde entonces han demostrado en reiteradas ocasiones que entre ellos existe muy buen rollo. Hasta hoy. Esta tarde, la tensión se ha apoderado de ellos y ha ocurrido lo peor: la malagueña ha sufrido un ataque de ansiedad en pleno directo tras enzarzarse en una bronca con su compañero.

El motivo de la trifulca tenía que ver con la noticia que adelantaba el madrileño sobre la aparición de «material muy comprometido» de María Teresa Campos en un descampado de Molino de la Hoz. Este martes, el colaborador anunciaba que un vecino de la localidad madrileña, -en la que ha vivido hasta hace poco la veterana comunicadora-, halló fotografías suyas, así como contratos de televisión, informes médicos y otros documentos de índole privada y profesional. Nada más enterarse, Carmen explicaba durante una intervención telefónica con el programa que se pondría en contacto con la empresa de mudanzas para exigir responsabilidades. «Si esto es verdad, las personas que hicieron la mudanza tendrán que responder de ello. Sabéis perfectamente que los documentos no se pueden tirar«, decía, enfadada.

«Carmen me ha metido en un lío», se ha quejado Kiko Hernández

Pues bien. Resulta que la empresa de mudanzas que trasladó las cosas de María Teresa Campos de su antigua mansión a su actual vivienda en Aravaca es amigo íntimo de Kiko Hernández. Este se ha sentido ofendido al comprobar que su colega ha dudado el buen hacer de este. «Carmen me ha metido en un lío», se ha quejado, visiblemente molesto. Incluso se ha ido del plató porque su cabreo era tal que echaba chispas. La aludida se ha derrumbado por completo cuando ha visto a Kiko empeñado en discutir con ella.

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«Sabía que este enfrentamiento sucedería», admitía la andaluza. «El disgusto también me lo llevé yo ayer», puntualizaba Kiko Hernández. Ella se justificaba diciendo que cuando supo que las cosas de su madre habían aparecido tiradas de cualquier manera, lo primero que pensó fue en la empresa de mudanzas, así como en el amigo de Kiko. Pero ha matizado: «Confié plenamente en él, igual que sigo confiando hoy hasta que se demuestre lo contrario. Ayer lo acusé sin saber  porque me calenté. Estuve tres cuartos de hora hablando con su mujer».

Carmen lloraba desolada. Sus compañeros se arrimaban a su sillón con el fin de consolarla, pero nada parecía calmarla. «Menudo sofocón se ha pillado Carmen, la entiendo», comentaba un Jorge Javier Vázquez incapaz de mediar en el conflicto. Minutos después, Carmen se ha puesto en contacto con la persona que le facilitó la información a Kiko para pedirle que le diga dónde se encuentran esos documentos, ya que se trata de documentos privados que no se pueden divulgar en medio alguno, según recoge la Ley de Protección de Datos.

«Esto me duele lo más grande. Me duele más por ti que por mí. Cuando me cuentan esto yo me siento atacada... Si tú piensas que yo he arremetido contra ti, pero no he arremetido contra ti», zanjaba la colaboradora, pidiendo disculpas públicamente a Kiko.