La mujer de Ortega Cano ha revelado en ‘Supervivientes 2020’ las dificultades a las que tuvo que enfrentarse para criar a su hija Gema, a la que tuvo con apenas 17 años.


Ana María Aldón ha revelado en ‘Supervivientes 2020’ una parte de su pasado que pocos conocían. La mujer de José Ortega Cano ha contado las dificultades a las que tuvo que enfrentarse tras convertirse en madre por primera vez.

La concursante es madre de dos hijos. El pequeño José María, fruto de su relación con el torero, que nació el 8 de febrero de 2013. También es madre de Gema, una joven de 24 años que tuvo cuando apenas tenía 17. Criar a su hija, que hoy es madre y la convirtió en abuela en 2018, cuando tenía 41 años, no fue tarea fácil.

«No tenía para comprarle libros a mi niña»

Tras dar a luz a su pequeña, nacida de una relación de juventud, Ana María afrontó la maternidad en solitario. «Tuve a mi hija con 17 años y me ayudaron todos, a pesar de mi edad y de mi rebeldía», reconocía en el programa ‘Volverte a ver’. Ahora, en las playas de Honduras, ha detallado que hacerse cargo sola de una pequeña no fue sencillo. «Era madre soltera y no tenía para comprarle libros a mi niña», ha revelado a sus compañeros.

«Me acostaba sin comer»

«Tengo mucho orgullo también. Me acostaba sin comer, pero yo no pedía nada». Durante la conversación con sus compañeros, Ana María ha recordado que es independiente económicamente. «¡A ver si te crees que Ortega Cano me mantiene a mí todos mis gastos!».

No se considera «la segundona» de nadie

La andaluza cargaba contra quienes la han acusado de ser una mantenida. «La periodista esa que conocí dijo que cuando conocí a Ortega Cano era como si conociera a Dios. ¿Me sacó de la calle? Es una desgraciada de la vida. Esa es una puerca. Te tienes que lavar la boca con lejía.. Porque yo soy la segundona… ¿La segundona de qué?».

Cuando conoció al diestro «ganaba mucho dinero»

Hace una semana Ana María Aldón recordaba cómo había conocido a José Ortega Cano en Yerbauena. Visitó la finca en autocar, acompañada de su madre en un autocar. No había pasado «ni media hora desde que salí de la finca y me llama otra vez. Vamos al Rocío, ven a acompañarme. Ven con unos amigas», le dijo el diestro. Ana María relataba que en un principio «me hice de rogar». El hecho de que él fuera tan conocido la hizo guardar las distancias. Al menos en un primer momento.

Y es que cuando conoció al torero su situación económica era estable. «Yo tenía una tienda muy bien montada, una vida muy bien organizada, todo en orden», ha relatado. No es la primera vez que cuenta que su romance con el torero dio un radical giro a su vida, que parecía tan encaminada e, incluso, acomodada. «Yo trabajaba mucho, pero ganaba mucho dinero. Siempre he sido una mujer muy trabajadora». Poco después de empezar su noviazgo con Ortega Cano se quedó embarazada de su segundo hijo. Entonces no fueron las vicisitudes económicas lo que le dieron dolores de cabeza. Que se cuestionaran sus intenciones con el entonces viudo de Rocío Jurado le hizo mucho daño en su momento.

Y es que tras la noticia de su embarazo, algunos cuestionaron los motivos por los que estaba unida al torero. Se sintió humillada. «¿Él es un Dios y yo soy una mierda?», ha confesado en Honduras al rememorar aquel episodio. Pero el tiempo todo lo pone en su lugar y, tal y como ha explicado Gloria Camila, Ana María «ha ido callando bocas y ha demostrado ser la mejor mujer que puede tener mi padre».

La bronca de Carlos Sobera por sus bromas «homófobas»

En la gala de ‘Supervivientes: Tierra de nadie’, Carlos Sobera, desde el plató, ha dado un toque de atención a Ana María, a Rocío Flores y al resto de sus compañeros por unas bromas «homófobas» sobre el colaborador de ‘Viva la vida’.

La crítica del presentador hacía alusión a comentarios realizados por Ana María y Rocío Flores sobre la sexualidad de José Antonio Avilés. «¿Te imaginas a José Antonio siendo activo?», preguntaba la joven en una charla con Aldón y Barranco. «¿Empotrando? Ese lo tiene que aburrir de venga a hablar», bromeaba la mujer de Ortega Cano. La modista hacía comentarios sobre las «plumas» y la afición de Avilés por los «troncos en la mano».

«¿Escuchando el video surge alguna reflexión? No pretendemos montar ningún consejo de guerra ni a ponernos serios, pero son comentarios que en el siglo XXI están ya fuera de lugar. Este tipo de temas está a la orden del día. Cuando uno escucha lo que habéis estado diciendo da un poquito de vergüenza ajena. Hemos crecido ya mucho. Hemos avanzado en muchos sentidos y de repente vemos algunos comentarios homófobos que se siguen colando a través de actos sociales tontos y de costumbres que ya deberían de estar más que eliminadas», ha recriminado Sobera.

Rocío, Ana María y Avilés piden disculpas

Ana María, sorprendida por el malentendido, ha pedido disculpas. «En ningún momento pretendo ofender a nadie. Sé que él me sigue la broma y somos compañeros. Él mismo lo hace al hablar. Es un poco de guasa carnavalesca. Jamás hablaría a nadie de esa forma solo a él porque tengo confianza». Rocío, por su parte, aclaraba: «No me he querido burlar de él por decir si es activo o pasivo».

«Si vosotros al final hacéis referencia a esto entiendo que ha podido sentar mal. Todo el grupo pedimos disculpas al que esté en su casa y que haya podido ofender. Soy yo mismo el que sigo la broma», aclaraba el propio Avilés.

«Vuestra buena voluntad estaba clara desde el principio, pero desde el programa queríamos reflexionar sobre esta cuestión», concluía el presentador.