Christian Dior está considerado uno de los mejores diseñadores de moda del siglo XX. Un hombre que se abrió paso en la escena de la moda en París con unos diseños que se enfrentaron a las restricciones de la guerra y que introdujeron conceptos como el lujo y la sofisticación en la moda femenina.


Su éxito, basado tanto en la innovación de sus diseños como en sus prácticas comerciales, le situó como el mejor diseñador del mundo en su momento. No en vano, sus diseños fueron utilizados no solo por estrellas de cine, sino también por miembros de la realeza.

Su nacimiento y el primer negocio

Christian Dior nació el 21 de enero de 1905 en Granville, una ciudad costera del norte de Francia. Fue el segundo de los cinco hijos de Alexandre Louis Maurice Dior, dueño de una empresa de fertilizantes, y su esposa Isabelle. Poco después de nacer Christian, toda la familia se mudó a París, donde el futuro diseñador pasaría su juventud.

Aunque Dior era un apasionado del arte y llegó a expresar su interés por convertirse en arquitecto, en 1925, y a instancias de su padre, se matriculó en la Escuela de Ciencias Políticas para comenzar sus estudios en esta rama, con la idea de llegar a convertirse en un futuro diplomático.

Sin embargo, después de su graduación en 1928 Dior abrió una pequeña galería de arte con el dinero que recibió de su padre, quien había accedido a prestar apoyo financiero a su hijo con la condición de que no apareciera su apellido en la puerta de la galería.

Los pocos años que estuvo abierta, la galería de Dior expuso algunas de las obras más notables de los grandes artistas del momento: Georges Braque, Pablo Picasso, Jean Cocteau o Max Jacob. Pero en 1931, se vio obligado a cerrar la galería, supuestamente tras contraer tuberculosis, un año en el que también tuvo que asistir a la muerte de su hermano mayor, su padre y el fracaso financiero de los negocios de este.

DIOR

Su participación en la Segunda Guerra Mundial

Tras el cierre de la galería de arte, Dior comenzó a ganarse la vida vendiendo los bocetos de sus diseños de moda. En 1935 consiguió un trabajo como ilustrador en la revista Figaro Illustré. Varios años después, fue contratado como asistente de diseño por el modista parisino Robert Piguet, el mejor diseñador francés de la época. Sin embargo, un año después de iniciarse la Segunda Guerra Mundial, Dior tuvo que servir en el sur de Francia como oficial del ejército francés.

Tras la rendición de Francia en 1940, Dior regresó a París donde pronto sería contratado por el modista Lucien Lelong. Durante los años restantes de la guerra, la casa de diseño de Lelong vestiría a las mujeres de los nazis y a los colaboradores franceses. En este tiempo, la hermana menor de Dior, Catherine, trabajaba para la Resistencia Francesa, siendo capturada y enviada a un campo de concentración alemán del que finalmente sería liberada en 1945.

La firma Christian Dior toma forma

En 1946, respaldado por el empresario francés Marcel Boussac, Dior abrió una casa de costura en París con su nombre. En muy poco tiempo, logró expandir el negocio a una gran cantidad de países (expansión que continuó tras su muerte) y llegó a tener en plantilla a más de 2000 empleados. Fue así como llegó a lanzar la moda que sería bautizada como New Look, caracterizada por los vestidos de hombros estrechos y faldas hasta media pierna.

En 1947 abrió su primera sucursal en Nueva York y lanzó su primera colección, la línea Corolle, demostrando así el éxito que llegó a adquirir en muy poco tiempo. Sus líneas elegantes y escultóricas no solo tenían un enorme calado entre las mujeres de mitad del siglo XX, sino también entre los diseñadores futuros que se han inspirado en las creaciones de Dior.

Muy pronto se percató de que el diseño de la moda tenía que ir mucho más allá y apostó por el lanzamiento de productos de lujo como perfumes y joyas. Sin ir más lejos, Dior está considerado como el modista que recuperó los toques lujosos en la moda tras la depresión ocasionada por la Segunda Guerra Mundial.

Christian Dior fue el diseñador que definió la estética mundial de los años 50. El contraste de sus lujosos diseños con la época que se vivía fue fulminante. Sus trajes se amoldaban perfectamente a la figura femenina. Faldas a media pierna acampanadas y voluminosas, de muchísimo vuelo y con forros de tul. Modelos que iban acompañados de sombreros ladeados, gargantillas y zapatos de tacón de aguja.
DIOR
Una propuesta de lujo y glamourosa que, por un momento, no parecía casar con el ambiente imperante, pero que sin embargo no dejaba de causar sensación. Comenzaron así a surgir una gran cantidad de clientes deseosos de dejar a un lado la depresión del momento y dejarse caer en los brazos del lujo y el glamour de los diseños de Dior.

Su muerte en Montecatini

En 1957, varios meses después de aparecer en la portada de la revista Time, Dior viajó a Italia para pasar las vacaciones en la ciudad de Montecatini. Pero estando allí, el 23 de octubre de 1957 sufrió un ataque cardíaco, falleciendo a la edad de 52 años. 

El empresario francés, Marcel Boussac, envió su avión privado a Montecatini para llevar el cuerpo de Christian Dior a París. A su funeral asistieron más de 2500 personas, incluidos todo su personal y muchos de sus clientes más famosos. Fue enterrado en el Cementerio de Callian, en el departamento francés de Var. En el momento de su muerte, se estima que la firma Dior ganaba más de 20 millones de dólares anuales

No obstante, tras su muerte la casa Dior continuó vistiendo a alguna de las celebridades más importantes del momento. Diana de Gales, Eva Perón, Carla Bruni o Elena de Borbón, hermana del rey emérito Juan Carlos I, son algunos de los clientes más distinguidos que ha tenido la casa Dior a lo largo de las últimas décadas.