En el 2021 se celebraron todas las bodas que se tuvieron que aplazar por la pandemia, pero algo ha cambiado. Las nuevas novias también se adaptan a los tiempos


La pandemia del coronavirus trajo consigo una auténtica paralización para muchas industrias. Debido al confinamiento y a las restricciones para conseguir frenar el avance del virus, muchos eventos, entre los cuales se encontraban las bodas, tuvieron que cancelarse o ser aplazados. Con la llegada de la vacuna y la relajación de las medidas, estamos asistiendo al nuevo despertar del sector, que, poco a poco, lucha por adaptarse a los nuevos tiempos y volver a la normalidad. En los últimos meses se han producido una explosión de enlaces y hemos podido ver también el giro de 180º que ha experimentado el estilo de las novias.

© ZARA

Es evidente que el sector nupcial es uno de los que más se ha tenido que adaptar a los fuertes cambios de los últimos tiempos debido a la situación de emergencia sanitaria. Las multitudinarias bodas se han quedado en la época pre-pandemia y ahora se ha dado paso a las celebraciones íntimas en las que se da protagonismo a la sencillez y naturalidad del momento. Las pequeñas y grandes firmas se han tenido que adaptar a las nuevas preferencias de las novias, que cada vez más apuestan por lucir diseños muy económicos para llegar al altar y dar el esperado «sí, quiero».

En versión low cost

Conscientes de las nuevas tendencias en bodas, hace unos meses, Zara lanzó una colección con dos vestidos de novia de inspiración lencera en color blanco roto y de seda Mulberry. El primer diseño nupcial del grupo gallego cuesta 129,95 euros y se trata de un espectacular vestido que tiene la espalda con escote en pico y manga corta. El otro modelo también tiene el encaje como protagonista y se aleja del estilo convencional. Por 79,95 euros, el segundo look «low cost» es un vestido largo de seda con escote en «v» y con tirantes finos.

Las novias ahora buscan la sencillez en sus vestidos y también que estos se hagan en el menor tiempo posible. Una situación atípica en la que también se da prioridad a la libertad a la hora de elegir el diseño de esta celebración íntima. No obstante, también hay espacio para aquellas novias que siguen apostando por los diseños clásicos y pomposos que las hagan sentirse como protagonistas de un auténtico cuento de hadas.

Vestidos alquilados y de segunda mano para las nuevas novias

© James Cleverly/Redes sociales

Si antes de la pandemia las novias invertían cerca de dos mil euros en el vestido de sus sueños, ahora, en las bodas de la época covid, muchas de las novias han optado por alquilar o utilizar diseños de segunda mano para el día más importante de sus vidas. La situación de emergencia sanitaria ha cambiado la forma de ver la vida y las bodas tal y como las conocíamos ya no existen. Las nuevas novias apuestan por llegar al altar con diseños sostenibles, de corte clásico, sencillos o de dos piezas. Muchos de ellos alquilados o de segunda mano.

Ya lo hizo Carrie Symonds, mujer del Primer Ministro de Reino Unido, Boris Johnson, quien lució un vestido de novia alquilado por tan solo 50 euros. Se trató de un diseño de estética hippie, firmado por el diseñador de origen griego Christos Costarellos, en color blanco, de encaje y flores bordadas.