Georgina Rodríguez ha llegado hoy a Venecia pisando fuerte con un total look blanco de lo más alucinante. Eso sí, sin Cristiano Ronaldo.


Es uno de los festivales de cine más aclamados por el público y ella, sin ser actriz ni nada por el estilo, una de las celebrities cuya llegada generaba más expectación. Georgina Rodríguez ha llegado hoy al segundo día de la Mostra de Venecia y, como no podía ser de otra forma, ha arrasado con su look. La modelo ha pisado con fuerza la ciudad de los canales y no nos extraña; pues ella es una de las invitadas más esperadas de cada edición. Aunque siempre suele acertar con las prendas que elige, en este año tan peculiar, sin apenas audiencia, la novia de Cristiano Ronaldo ha optado por la elegancia más sencilla con un estilismo que ha conseguido maravillarnos de la mejor forma.

La joven de 26 años, que ya triunfó a principios de 2020 con sus cuatro sensuales looks en el Festival de San Remo, ha optado por un estilo mucho más discreto en esta ocasión. Sin transparencias, brillos ni minifaldas, Georgina se ha decantado por un elegante traje blanco que ha combinado con un top lencero a conjunto. Un estilismo mucho más maduro con el que deja claro que ella sabe adaptarse a todo tipo de circunstancias y ocasiones. Y es que la modelo ha demostrado en sus últimas apariciones públicas que ella se mueve como pez en el agua delante de las cámaras. ¿Ha nacido la joven argentina para ser toda una estrella?

El look más arrasador (y discreto) de Georgina Rodríguez

En su llegada al Festival de Venecia, Georgina Rodríguez nos ha dejado con la boca abierta. Y no por que el look no nos haya resultado acertado; más bien todo lo contrario. La aparición estelar de la modelo en barco ha sido una grata sorpresa. En ella esperábamos ver un estilismo mucho más sexy, mucho más descotado; y lo cierto es que, sin perder la sensualidad que le caracteriza, la joven ha demostrado que todas las prendas le sientan como un guante. En lugar de un vestido entallado, como cabría esperar, la argentina se ha decantado por un espectacular traje blanco de Ermanno Scervino, que ha combinado de la mejor forma con un top lencero también en blanco, con detalles de encaje y seda.

A modo de calzado, Georgina ha elegido unos botines blancos de punta y tacón de Le Silla, que funcionaban a la perfección con el conjunto. Sin grandes pendientes ni abalorios, ella no ha necesitado nada más un sencillo colgante de Pasquale Bruni para deslumbrar. Elaborado en oro y ágatas verdes y blancas, daba un toque de color al total look en blanco. Un conjunto firmado por tres grandes marcas italianas que rinde homenaje al país donde se celebra este renombrado festival. Todo un acierto con el que hace un bonito guiño a su tierra adoptiva.