Es, sin duda, su día más importante para Leonor e, intentando estar a la altura, la princesa se ha pasado de elegante en los Premios Princesa de Asturias.


Por fin ha llegado el día. Los Premios Princesa de Asturias han dado comienzo hace apenas unos minutos y, aunque hemos echado de menos la alfombra azul desplegada ante las puertas del Teatro Campoamor, sede de las últimas 39 ediciones; esta edición no nos ha defraudado en absoluto. El Salón Covadonga, uno de los más amplios del Hotel de La Reconquista, donde tiene lugar el acto, se ha llenado de pocos pero importantes rostros que han conseguido estar a la altura de tan importante evento. Entre ellos, cómo no, el de la princesa Leonor, que como ya hizo el pasado año, ha vuelto a ser el centro de todas las miradas.

En 2019 la princesa de Asturias acudía por primera vez a esta ceremonia a la que da nombre y ahora, 365 días más tarde y en un contexto mucho más extraño de lo que desearíamos; Leonor vuelve a cumplir con sus funciones reales, presidiendo la entrega de estos prestigiosos galardones. Y lo ha hecho con un look que, para nuestro gusto, resulta demasiado clásico y poco juvenil.

Los looks de Leonor y Sofía en los Premios Princesa de Asturias

La hija mayor de don Felipe y doña Letizia, para esta especial ocasión, ha elegido un vestido que, si bien le sentaba particularmente bien; no ha logrado convencernos del todo. Se trata de un diseño de manga sisa en color champagne con bonitos detalles brillantes y falda beige ligeramente evasé. Una prenda que ha combinado, tal y como hizo esta misma mañana, con unos stitellos de pequeño tacón. En este caso, en charol nude y acabados en punta.

La infanta Sofía no se ha quedado atrás y ha seguido la misma línea clásica que su hermana. Si esta mañana nos enamoraban con diseños juveniles y muy apropiados para su edad, esta tarde han vuelto a cometer los errores del pasado. En el caso de la más pequeña de las dos, ha sido con un vestido efecto dos piezas. Con falda de tul midi en color verde botella y cuerpo de lunares en un bonito color champagne, muy similar al de su hermana mayor. Sin embargo, y a diferencia de esta, ella lo ha combinado con unas bailarinas de ante también en verde.

Robert Smith

Unos días muy intensos en los que hemos podido ver a Leonor y a Sofía con estilismos de lo más variado

La princesa y la infanta llegaron ayer a Asturias junto a sus padres y, nada más poner un pie en el Principado, fueron a visitar las instalaciones permanentes de «LAFPABRICA. Fábrica en Premios»; una antigua fábrica de armas convertida en una sala de exposiciones donde conocer la figura y la obra de los galardonados por los Premios. Allí pudimos ver a las dos hermanas quizás más distantes que nunca en cuanto a estilismo. La heredera nos decepcionaba un poco con su vestido verde Mango. Una elección que, aunque nos gustó, no nos encajó demasiado con el abrigo blanco (y ancho) Carolina Herrera. Sofía, por su parte, nos sorprendió gracias a su elegante abrigo negro con detalles de perlas a juego con las bailarinas, de Pretty Ballerinas.

Pero ese no ha sido el único aperitivo fashionsita que hemos visto en estos días. Esta misma mañana las hijas de los reyes han acompañado a sus padres recibiendo en audiencia a los presidentes de los jurados, a los miembros de los patronatos Princesa de Asturias y Fundación y a los premiados de este año en el Patio de Los Gatos del hotel asturiano. Un acto en el que Sofía ha dejado paso a Leonor, que se ha coronado como la auténtica protagonista gracias a un maravilloso vestido de gasa beige con topos negros y abotonado en la zona del pecho. Un diseño de manga larga rematada en volantes, fruncido en la cintura y con cuello mao con lazo firmado por Poéte a la venta por 59,90 euros.

Además de estos dos looks y el de esta tarde, mañana también podremos disfrutar del estilo ya más adulto de Leonor y Sofía; pues se trasladarán al Pueblo Ejemplar de Asturias 2020, que esta año es Somao (Pravia). ¿Qué nos deparará esta última y ansiada visita de la Familia Real? Esperemos que la princesa y la infanta vuelvan enamorarnos como lo hicieron esta mañana. Y no tanto como lo han hecho esta tarde.