La presentación de la nueva colección de la firma de moda de lujo australiana Zimmermann, celebrada con una romántica cena en un lugar privilegiado, ha convertido la noche madrileña en el punto de encuentro de numerosos personajes conocidos, que no han querido perderse un evento inigualable. Carmen Lomana ha sido una de las que no se ha perdido la cita.

Fiel a su estilo lleno de personalidad, ha apostado por un vestido hippie, de largo midi y varios estampados multicolor, con manga farol de tres cuartos y confeccionado en lino. Lo ha combinado con el impresionante bolso Mini Kelly de Hermès, el más icónico de la firma, de tamaño XS (tiene apenas unos 15 centímetros de ancho). Una pieza de las más deseadas del mundo. Prueba de ello son sus elevados precios, que pueden llegar a superar los 40.000 euros, o los 100.000 si pertenecen a subastas de modelos únicos. El de la socialité es en un naranja vibrante muy apetecible para el verano.

Carmen Lomana, su look más romántico (y el más caro si hablamos del bolso)

La empresaria es una de nuestras grandes referentes de estilo por su original forma de combinar prendas románticas y bohemias, con piezas más lujosas. Carmen siempre nos conquista con conjuntos súper inspiradores y llenos de tendencias. Y nos ha vuelto a enamorar durante el último evento de moda, con un vestido muy veraniego; estilo años 60, con detalles de flores de colores bordadas y cuello en forma de ‘V’. El precio supera los mil euros )concretamente 1.183 euros si lo buscas en la web de ‘Farfetch).

Pero la pieza estrella con la que nos ha enamorado por completo ha sido un precioso bolso Kelly de Hermès, la firma de lujo favorita de Georgina Rodríguez. Hasta la mismísima Grace Kelly llevó este modelo de bolso para ocultar su embarazo delante de los paparrazzi. Y desde aquel día la marca francesa le homenajeó con este modelo. De ahí el nombre.

Un complemento estrella al alcance de muy pocos, ni siquiera de los bolsillos más ricos, pues para encontrarlo hay que lidiar con largas listas de espera de meses, o incluso años. Un complemento estrella, con el que sin duda marcaba el acento del outfit convertido en un estilismo de 10 para las noches de verano.