Los lluviosos días de otoño tienen su propio dress code como nos ha mostrado Blanca Romero. Todas las prendas son perfectas, en especial la chaqueta de Mango


El otoño es una estación perfecta para pasear por el campo, y todavía mejor después de la lluvia. Las hojas caídas, los colores ocres y el cielo entre nubes hacen estos momentos únicos para el relax y la desconexión, especialmente en estos momentos. Pero salir al campo también requiere un estilismo adecuado, nada de ponernos lo primero que pillemos por casa. Hay que saber elegir las prendas y los colores, porque estos paseos otoñales tienen un dress code muy definido. Blanca Romero es el ejemplo perfecto con su último look.

La modelo y actriz hace ya unos años que volvió a fijar su residencia en su Gijón natal junto a su hijo Martín. En la ciudad asturiana lleva una vida mucho más tranquila, después de años viajando por todo el mundo en su etapa de modelo y, posteriormente en Madrid, donde también desarrolló su carrera como actriz. Blanca sigue con sus proyectos profesionales, pero la vida en Asturias le permite estar más en contacto con la naturaleza y vivir con mucha más calma. Es en esos momentos cuando vemos su lado más relajado también con sus looks. La mejor prueba de ello fue el último que ha elegido para salir a airearse por los alrededores de su ciudad, donde tanto las prendas como los tonos lo convierten en el look perfecto del otoño.

Los básicos de Blanca Romero

Blanca recurrió a los básicos atemporales. Unos pantalones vaqueros, con una camiseta blanca de algodón, una chaqueta de punto de canalé en camel y una gabardina oversize en verde caza. Como complementos, unos botines bajos en marrón efecto desgastado y un bolso en bandolera con los logos, de Louis Vuitton. Las gafas de sol, también de diseño clásico, completaban este look de relax que tanto nos ha gustado.

Toma nota tanto de las prendas como de los colores porque es sin duda ha formado el mejor estilismo que podemos encontrar para las excursiones y los días de relax para esta temporada, antes de que el frío apriete y tengamos que sacar los abrigos más gruesos y los plumíferos del armario.