Este sábado, Madrid ha vivido uno de los momentos más emocionantes de la temporada, el regreso de Enrique Iglesias a los escenarios españoles. El cantante consiguió reunir este sábado a miles de personas en el WiZink Center, donde no solo interpretó algunos de sus grandes éxitos como ‘Súbeme la radio’, ‘Bailando’, ‘El perdón’ o ‘Nos fuimos lejos’, sino que consiguió lo que parecía imposible, reunir a parte de su familia bajo el mismo techo. Enrique no solo citó a su madre, Isabel Preysler, que acudió acompañada de su novio, Mario Vargas Llosa, y a sus hermanas maternas Tamara Falcó y Ana Boyer, sino que también lo hizo con sus hermanas por parte de padre, Cristina y Victoria Iglesias.

Las hijas de Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger decidieron coger un avión y viajar a Madrid para apoyar a su hermano Enrique, aunque eso significara tener que renunciar a otro jugoso plan. Las mellizas tuvieron que tomar una complicada elección, bien asistían al concierto de Enrique bien al que su padre tenía en la ciudad de Miami.

Enrique Iglesias reunió a buena parte de su familia en su último concierto

Mientras que el de ‘Bailando’ tenía su gran cita el día 7, Julio Iglesias actuaba el viernes 6 en Atlanta y el domingo 8 en Florida, imposibilitando así que sus hijas pudieran estar entre el público. Al final, como ya se sabe, Cristina y Victoria prefirieron a Enrique y, por unas horas, disfrutaron de la ciudad de origen de su progenitor, a la que viajan con cierta frecuencia.

View this post on Instagram

Gracias Madrid por todo vuestro cariño!!

A post shared by Enrique Iglesias (@enriqueiglesias) on

Este domingo, tras disfrutar de unos días de descanso y diversión, en los que también han estado en el Baile de Debutantes de París, las jóvenes han vuelto a casa, pero antes de hacerlo se las ha podido ver en el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas. Para el vuelo, ambas han optado por looks muy cómodos compuestos por pantalones de deporte, zapatillas y sudaderas, dejando claro que se puede viajar bien cómodo sin perder un ápice de estilo.

1Apoyando a su hermano mayor

Este sábado Cristina y Victoria Iglesias se convirtieron en dos de las asistentes más esperadas del concierto de Enrique Iglesias, su hermano mayor. Las hijas de Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger disfrutaron del concierto junto al resto dela familia de Enrique, su madre, Isabel Preysler, el novio de esta, Mario Vargas Llosa, y sus hermanas Tamara Falcó y Ana Boyer, que acudió junto a su marido, Fernando Verdasco.

2Victoria Iglesias, en tonos tierra

Victoria Iglesias llegó al WiZink Center de Madrid vestida en colores cálidos y con una sonrisa en los labios y es que estaba a punto no solo de disfrutar de un concierto único, sino también por volver a ver a su hermano mayor.

3Cristina Iglesias, más llamativa

Por su parte, Cristina Iglesias eligió un estilismo mucho más llamativo, compuesto por un jersey azul, pantalones vaqueros y botas altas de color negro. Una manera de diferenciarse de su hermana melliza.

4Una decisión complicada

Para que Cristina y Victoria pudiera estar junto a Enrique, tuvieron que rechazar otro plan muy importante, los conciertos de su padre, Julio Iglesias, que actuaba el viernes 6 en Atlanta y el domingo 8 en Florida.

5Vuelta a casa

Este domingo, tras disfrutar de unos días de descanso y diversión, en los que también han estado en el Baile de Debutantes de París, las jóvenes han vuelto a casa.

6Un viaje por Europa

Sin duda, han aprovechado a fondo el puente de la Constitución, aunque esto haya supuesto que no hayan podido estar al lado de su padre en los escenarios norteamericanos, donde tiene una gran legión de fans.

7Sin perder estilo

Para el vuelo, ambas han optado por looks muy cómodos compuestos por pantalones de deporte, zapatillas y sudaderas, dejando claro que se puede viajar bien cómodo sin perder un ápice de estilo.

8Su segundo hogar

Aunque tienen fijada su residencia en América, lo cierto es que Cristina y Victoria viajan con frecuencia a España, donde su padre tiene una gran mansión en Málaga. Allí han pasado, por ejemplo, este verano, en el que han vuelto a disfrutar de sus raíces.