Y segundo look de la jornada. Letizia se ha cambiado tras las primeras actividades de la mañana, centradas sobre todo en reuniones y demás. Para la tarde tiene previsto una visita a la Cruz Roja de Senegal y un encuentro con la colectividad española. De ahí que haya preferido quitarse la pátina súper profesional para feminizarse con un atuendo versátil con el que puede acoplarse a varios ambientes. Si bien…

De nuevo ha estado acompañada por su mejor anfitriona en el país, la Primera Dama Marième Faye, quien ya la recibió a su llegada anoche. Pero no me desvío. Al tema. Decía yo que «si bien»… Pues sí. Este vestido es de los que más me gustan de la nueva hornada de Letizia. Un Carolina Herrera suave, precioso con su color verde botella y ese estampado floral en negro. El vuelecillo, la caída… Me encantan. 

Lo estrenó precisamente para su encuentro con la colectividad española en su Viaje de Estado a Japón, el pasado abril. Entonces apenas quedó constancia gráfica, cosa que arreglamos después, pues volvió a ponérselo en Madrid para recibir al presidente de Costa Rica y su esposa en el Palacio Real y entonces pudimos apreciar bien sus virtudes.

Si bien… ¿Es apropiado para Senegal? A ver, no va a ir vestida a la manera tradicional de las mujeres del país,e incluso estas también utilizan pantalones vaqueros y demás… pero la verdad es que observo las fotos y el contraste entre ella y las damas ataviadas con las vistosas telas wax, famosas en todo el mundo, me parece brutal. Letizia es como una extraterrestre en este contexto.

Demasiado occidental, demasiado chic. El bolso con cadenita, de Magrit, por cierto (también lo estrenó en Japón), los salones de la misma firma, ambos en pitón… Lo mismo podría estar en París que en Dakar. En este caso no sé cuál podía haber sido una mejor opción, pero esta no la veo clara. El ambiente me sugiere otros tonos, otros tejidos, otro calorcito… ¿Ideas?

La manga corta es todo un acierto, desde luego. Mucho más cómoda y formal que ir en tirantes (motivo de alguna polémica que otra). Y el sol en lo alto brillando le debe de reconfortar viniendo de los fríos madrileños y dada su afición a presumir de brazos y piernas.

Letizia se puso unos pendientes de amatista con pequeñas piedras verdes de Etsy, valorados en 205 euros.

Letizia ha acudido con la Primera Dama a un almuerzo en el hotel Antea, donde ha sido recibida con música y mucho cariño. Después se marchaba a la Cruz Roja y por último a la recepción en la Embajada de España, donde este look sí será mucho más afortunado. ¿Qué os parece?

Letizia, durante el almuerzo. Seguimos en Senegal…