La hija de Isabel Preysler ha debutado como colaboradora de ‘El Hormiguero’. Lo ha hecho algo tímida, pero con mucha gracia. Y hablando de su madre, su título como Marquesa de Griñón y su pasión por la cocina.


Tamara Falcó se ha estrenado en ‘El Hormiguero’. Un trabajo que ha asumido con mucha ilusión. Y con muchos nervios también. «Estoy aún que no me lo puedo creer, pero que me hayáis invitado como tertuliana», admitía. La hija de Isabel Preysler no solo se sentará cada semana en la mesa de debate junto a Nuria Roca y Juan del Val en el programa de Pablo Motos. También trabajará como jurado de ‘El Desafío’, el nuevo concurso de Antena 3. Quizás por eso se haya mostrado algo inquieta. Al menos en los primeros minutos del programa.

El espacio del de Requena arrancaba con un sketch de humor sobre el uso de mascarillas en la pandemia. Un giro radical respecto a la temporada anterior, en la que antes de recibir a sus invitados dedicaba intensos ‘speechs’ sobre temas tan profundos como la crisis sanitaria, el estado de ánimo ante el confinamiento, o cómo prepararse para la nueva situación económica tras la irrupción del Covid-19.

Su entrevista a Tamara ha arrancado con una pregunta: «¿Qué percepción crees que tiene la gente de ti?». El valenciano hacía clara referencia al paso de la hija de Carlos Falcó por ‘MasterChef Celebrity 4’, el talent culinario de La 1 en el que se alzó como merecidísima ganadora. «A partir de que me vieran pelar conejos dijeron: ‘Algo tiene esta niña que no me habían ubicado», respondía, aún tímida. «Me vino fenomenal».

«Es la primera vez que soy marquesa»

Otra de las cuestiones por las que se interesaba Motos es por la fama de pija de Tamara Falcó. Es hija de una reina de corazones como Isabel Preysler. Y ha nacido en una casa con 13 cuartos de baño. Era de cajón que le planteara una pregunta como ésta. «No descarto que sea pija, pero pelo conejos«, respondía escueta Tamara. «Mi tío Miguel decía que ser pijo es como que eras gilipollas. No me identifiqué con eso necesariamente», bromeaba.

Lo cierto es que al principio de la entrevista a Motos le ha costado arrancarle las palabras. Sus frases eran casi todas breves, aunque seguidas, eso sí, de su preciosa sonrisa. A medida que la charla con Motos avanzaba, y una vez que regresaron de la primera pausa publicitaria, Tamara se ha ido relajando. «Alguna vez he hecho un calimocho con vino de mi padre», revelaba, pizpireta.

Sobre el título que heredará de su padre, el de Marquesa de Griñón, no ha querido entrar en detalles por que «es un proceso muy largo» y «todo es nuevo». Sí detalló que «mi padre lo dejó en el testamento, pero aún queda un proceso». Hasta que no lo firme el rey y hasta que no se haga público en el BOE no será oficial su título. Además, siempre pueden surgir imprevistos: «Igual llega un primo lejano que dice que le toca a él. Es la primera vez que soy marquesa». Su padre, fallecido el pasado mes de marzo, se encargó de explicarle en qué consiste ostentar un título nobiliario: «Es como una encima milenaria que luego te pasan a ti. Tienes que levar el nombre bien. Cuando lo firme el rey preguntaré cuándo son mis derechos, si es que me lo firman».

Así habla de cuando tenía 20 kilos de más: «Comía patatas fritas»

Como era de esperar, en su debut en ‘El Hormiguero’ también ha hablado de su madre, a la que considera una mujer 10. «La veo inalcanzable», admitía. También reconocía que no se llevan tan bien como pueda parecer: «Discuto sin parar». Tras su paso por el talent culinario de la cadena estatal tienen sus diferencias en materia de nutrición y recetas. «Me dice: ‘Te vas a comer eso? ¡Qué horror!». Y eso que de pequeña no la dejaban entrar en la cocina: «Postres es lo único que me dejaban hacer de pequeña: brownies, soufflés, cookies».

Pero no todo son desencuentros entre ellas. Comparten pasiones comunes como la moda… o el papel. Sí, el papel. «Nos gusta mucho el papel», ha recalcado. Tanto a la madre como a la hija les fascina el universo de la papelería: «Tarjetones, papeles, sobrecitos… Mi madre tiene muchos tipos de papeles distintos». Ambas valoran «el color, el tono, el tacto, el tipo de letra que lleva. Es que marca muchísimo». Tanto le gusta Isabel «tiene un armario lleno de papeles».

Tamara ha contado también que ha pasado el confinamiento muy bien acompañada. Ha estado con su madre, con su hermana, con su sobrino y con su abuela. Por último, ha revelado el motivo por el que llegó a engordar 20 kilos. «Ese verano me quedé mucho tiempo en casa pensando en mis problemas y lo único que hacía era comer». No comía cualquier cosas. Se pasaba un pelín con la comida basura. «Comía patatas fritas y eso». Por suerte, un día dio con la fórmula para recuperar la silueta: dieta, deporte.. y vida social. Porque «cuando sales de casa se te olvida».

Esther Doña se ha estrenado en televisión en ‘La mañana de La 1″

Esther Doña

También este lunes, pero en distinta franja horaria, Esther Doña se estrenaba como colaboradora de ‘La mañana de La 1″. En su debut como como tertuliana, y en la que ha sido su primera entrevista en televisión, la viuda del marqués de Griñón ha reconocido que aún le cuesta asumir que su marido la ha dejado. «No puedo aceptar que Carlos no esté». Y es que el aristócrata «era súper feliz, vitalista y optimista». Cuando enfermó por coronavirus todo sucedió demasiado deprisa: «Estaba muy sano, de repente de estar encantado, se hizo unas pruebas y dio positivo en covid. Tuvo que ingresar y pensábamos que iba a salir adelante, él el primero. El ánimo de él era envidiable…él siempre estaba con su traje por si alguien iba a visitarle. Nosotros estábamos día y noche por videoconferencias».