A través de su cuenta de Instagram, la Marquesa de Griñón ha enseñado en numerosas ocasiones cuáles son sus rincones favoritos de la casa de su madre.


Esta semana, Tamara Falcó ha compartido con sus seguidores cuál es el rincón favorito de la casa de su madre, Isabel Preysler. El lugar en cuestión es la piscina cubierta del hogar familiar. Un espacio que la nueva colaboradora de ‘El Hormiguero 3.0’ suele mostrar con frecuencia a través de su cuenta de Instagram. Allí le gusta disfrutar de una de sus grandes pasiones: la lectura. Allí también se reúne con amigos cuando acuden a visitarla.

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El «lugar favorito» de Tamara

[caption id="attachment_2268053" align="aligncenter" width="961"] © @tamara_falco[/caption]

«Mi lugar favorito de la casa», ha escrito Tamara en sus redes, junto a una espectacular imagen de la piscina interior de la residencia. La casa de Isabel Preysler, ubicada en la madrileña urbanización Puerta de Hierro, es bien conocida. Hace décadas se ganó el ‘apodo’ ‘Villa meona’, por los 13 cuartos de baño que alberga este impresionante chalé de 1.370 metros cuadrados. La ‘socialité’ lo construyó en los años 90 junto a su tercer marido, Miguel Boyer y que actualmente comparte junto a su actual pareja, el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.

En la vivienda no solo viven Tamara, su madre y el escritor peruano (amén del personal de servicio, formado por ocho personas). También allí han permanecido Ana Boyer, su marido, Fernando Verdasco, y su hijo, Miguel, desde que se decretó el Estado de Alarma en nuestro país como consecuencia del coronavirus. Al igual que su hermana, Ana ha publicado en su perfil de Instagram infinidad de fotos de la casa.

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El rincón en el que anunció que se convertiría en Marqués de Griñón

© @tamara_falco

Volviendo al rincón favorito de Tamara… en una tumbona de la piscina cubierta, Tamara Falcó anunciaba que se convertiría en la nueva Marquesa de Griñón. «Gracias Papi por dejarme el legado más bonito que se le puede dejar a una hija: tu amor», decía el pasado 5 de mayo, poco después del fallecimiento de su padre, Carlos Falcó. El empresario vinícola perdía la vida a los 83 años, víctima del coronavirus, el pasado 20 de marzo. Un duro golpe para ella y para los hijos del aristócrata, cuya voluntad fue que Tamara heredara el título nobiliario que él consideraba tan valiosa como «una encina milenaria».

El rincón en el que anunció que se convertiría en Marqués de Griñón

© @tamara_falco

A sus 38 años, Tamara está encantada en el nido familiar, que le encanta mostrar en las redes. «La casa de mi madre es difícil sacarla en Instagram porque al tener tanta decoración no es tan ‘instagrammeable», ha confesado. Años atrás se independizó y se mudó a un coqueto ático en el barrio de los Austrias, en la capital. Pero poco después decidió regresar a la mansión. Que con ‘mami’, aunque discutan de vez en cuando, vive muy a gusto.