La ‘influencer’ ha compartido cómo ha vivido su primer día con su bebé en un post donde sale llorando. Son «lágrimas de post parto, de emoción, de nervios, de cansancio, de celos, de miedo y de auténtica felicidad plena», señala.


Esta semana, María Pombo ha hecho realidad uno de sus sueños compartidos con su marido, Pablo Castellano: se ha convertido en madre. Un bebé al que han llamado Martín y que ha colmado de felicidad a la pareja. Ambos abandonaron el hospital Quirónsalud de Madrid hace dos días y ya se encuentran en su domicilio. La influencer no ha tardado en relatar con todo lujo de detalles cómo ha sido la experiencia de tener a su bebé en casa. Así han sido sus primeras 24 horas con su precioso retoño.

«Feliz como nunca antes de tenerle en mis brazos»

«Primer día en casa superado y hormonas revolucionadas como nunca antes 🎢🌪💥», ha señalado en su cuenta de Instagram. «Lloro de felicidad de cumplir mi gran sueño de ser madre y que este ratón me haya elegido a mi para serlo. ✨ También lloro porque echo de menos sentirle en mi tripa y tengo algo de celos de compartirle 😅 🤭 Antes éramos Él y Yo. Él me protegía de todo lo malo, y yo a él, pero a la vez FELIZ como nunca antes de tenerle entre mis brazos».

La ‘instagrammer’, que acompaña su relato con una foto junto a su bebé en el que aparece con lágrimas en los ojos, añade: «Lloro porque nuestras citas a ciegas se han acabado y siento que el tiempo pasa muy rápido. Ojalá existiera un botón para pausar momentos porque pausaría este para disfrutarlo el doble si cabe. También porque ya echo de menos estos días en el hospital donde estábamos los tres juntos sin ningún tipo de preocupación, en una auténtica burbuja. 9 meses esperando ese momento y se han pasado en un abrir y cerrar de ojos, y encima en los tiempos que corren los he disfrutado como si fuera una “escapadita” familiar 😂 (primera vez que disfruto estando en un hospital)». Como colofón, subraya: «En fin… lágrimas de post parto, de emoción, de nervios, de cansancio, de celos, de miedo y de auténtica FELICIDAD PLENA que no quiero que acabe nunca ❤️».

@mariapombo

No cabe duda de que las últimas horas en la vida de María Pombo están siendo muy intensas. Como para cualquier madre primeriza, ha experimentado un cambio radical en su vida y aún están en proceso de «adaptación», tal y como señalaba a su salida del hospital. En aquel momento confesaba sentirse bien físicamente. «Ha sido mágico, he tenido mucha suerte. Me voy muy contenta. Nos vamos con lo mejor de 2020″, explicaba. «He estado muy bien cuidada aquí. «Con ganas de repetir. ¡Imagínate lo bien que ha ido!», admitía. «Con este año tan raro que hemos tenido es lo mejor que nos ha pasado».

Sobre el pequeño Martín, la ‘influencer’ ha revelado que se porta muy bien. Al menos en sus primeras horas de vida. Así hablaba de su retoño al abandonar el centro hospitalario para irse a casa. «Es un niño muy bueno. La adaptación en casa no sé si será otra historia… Está siendo muy bonito». Su marido, por su parte, mostraba sorprendido ante la fortaleza de su esposa: «Estoy alucinando con la fuerza que tienen las mujeres. Las mujeres estáis hechas de otra pasta». También revelaba que acompañó a María en el alumbramiento. «Tuve la suerte de estar presente es algo que nunca jamás se me va a olvidar», añadía.

@mariapombo

María Pombo y Pablo Castellano, que no pudieron recibir visitas de familiares ni amigos en el hospital debido a la pandemia, pasarán esta Nochevieja tranquilos. El bebé es muy pequeño aún y, según han señalado, «es un poco rara la situación». Lo que ambos tienen claro ahora es que lo importante es que la joven se reponga del parto y siga disfrutando «del mayor placer de la vida». Y es que, a pesar del cansancio, no puede sentirse más feliz. «Tengo un sueño que me muero, pero no puedo dejar de mirarle, ni mucho menos dejarle en su cunita». De momento, cada minuto que pasa es para su bebé, a quien ya ha bañado por primera vez. «Primer baño superado», confiesa a través de Stories. ¡Y lo que le queda!