El entorno de la pareja ha confirmado a SEMANA que la pareja prefiere ignorar las informaciones que apuntan a una posible separación. Ahora solo les preocupa estar bien.


Iker Casillas (39) y Sara Carbonero (36) son conscientes de los cada vez más insistentes rumores que corren acerca de su relación. Se habla de distanciamiento porque hace tiempo que no se les ve juntos en público o no suben a sus redes sociales unas fotos de ellos. Esto hace que algunas voces den por hecho una separación encubierta.

Vídeo: Europa Press

Sara Carbonero preocupada por su salud

Lo que ha podido saber SEMANA es que la pareja se encuentra en otra fase, preocupados por sus problemas de salud y pasando de estos rumores. No les preocupa lo que se diga de ellos. Personas muy cercanas a la pareja nos aseguran que “no hay crisis”, que todos estos rumores están “infundados”. Según nos cuentan la pareja está centrada en “cosas más importantes de la vida que lo que se diga de ellos”. Según nos deslizan, Sara sigue con su problema de salud. “Esto va para largo. Ella sigue con sus cuidados y sus revisiones”, nos dicen. Cualquiera sabe que el cáncer no se cura en un año y que cuando te dan una noticia de este tipo la vida te cambia. “No tienen que demostrar a nadie que están juntos subiendo una foto a sus redes. Ellos saben que se tienen el uno al otro”, nos sentencian. Así, Sara e Iker siguen con sus vidas ajenos a los rumores…

© Gtres.

Esos rumores llevan meses sonando con fuerza. El matrimonio estaría pasando su peor momento y estaría a punto de romperse, hasta el punto de que la pareja habría interrumpido la convivencia. Eso es lo que se murmura en los mentideros de la prensa del corazón y lo que algunos medios habrían llegado a publicar. Pero, ¿qué hay de cierto?

Los íntimos de la pareja dejan poco margen a la duda a SEMANA: “Es mentira. No hay crisis”, nos explican. Aunque prefieren ser cautos porque saben que a sus amigos no les gusta hablar, nuestras fuentes confirman que la pareja es consciente de lo mucho que se está hablando sobre su situación sentimental. Sobre todo a raíz de que el portero realizase unas declaraciones que fueron publicadas por esta revista el pasado mes de agosto. “Hace un año a Sara y a mí nos cambió la vida y lo que hay que hacer es afrontarlo y disfrutar de lo que se tiene. Con la situación que hemos tenido, en las últimas semanas igual no he estado mucho con Sara y eso da lugar a especulaciones”, explicaba el guardameta, que concluía: “Igual no he estado con Sara todo lo que debería”.

Inmersos en su día a día

Aquellas declaraciones ponían de manifiesto la realidad de un matrimonio que tras el infarto de él y el cáncer de ovario de ella -todo en mayo de 2019- vivían el peor momento de su vida. Ambas enfermedades se cruzaban en el tiempo y ponían a la pareja en una situación que, aunque se ha tornado harta complicada, ambos han logrado salvar a nuestras fuentes.

Es más, según nos indican, no solo han salvado ese momento delicado, sino que lo vivido por ambos ha contribuido a que no den importancia a las informaciones que dan por hecha la ruptura para centrarse en sus verdaderas preocupaciones. “No hay que olvidar que ambos son personas de riesgo y están controlando mucho sus salidas y sus exposiciones públicas. Sin embargo, cuando pueden y las restricciones lo permiten, siguen compartiendo cenas con amigos y otro tipo de salidas. Otra cosa es que no se les vea. Si no se les ve o no acuden en pareja a recoger a sus hijos al colegio, no es porque hayan roto. Esas afirmaciones no tienen ninguna base sólida”, zanja nuestro confidente.

¿Viven juntos?

Hay que recordar también que los rumores terminaron de dispararse cuando, a través de SEMANA, se confirmó que el portero se había comprado un piso en el centro de Madrid, concretamente en la zona de Pintor Rosales. Su entorno también nos lo aclara: Iker y Sara sí continúan viviendo juntos.