Por fin ha llegado el día más esperado. La segunda parte del documental de Rocío Carrasco se ha estrenado. La docuserie ‘En el nombre de Rocío’ arranca con un paseo por los orígenes de Rocío Jurado: su pueblo natal, Chipiona, que «era para ella todo»; el recuerdo de su familia, en especial de su madre y de su padre; y el principio de su carrera. Es precisamente en este punto, el de su éxito como cantante, donde hace especial hincapié en las personas que ayudaron a la andaluza a alcanzar la cima de su carrera. Y en su triunfo, según la madrileña, su tío Amador Mohedano no tuvo nada que ver. No solo le resta méritos como mánager, además asegura que este no se llevaba tan bien con sus hermanas como se cree: «Entre ellos chocaban, pero no me extraña en absoluto porque siguen chocando. Hablo de lo que sé. Cuando han estado juntos han chocado muchísimo».

Rocío Carrasco (4)
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«Cuando Amador la coge, Rocío Jurado es Rocío Jurado con todas las letras y con toda la conciencia que tenemos de la artista. Antes que él trabajaron como sus mánagers Paco Gordillo, Manolo Sánchez y Luis Sanz, que se han encargado de que eso sucediera», arranca diciendo Carrasco al recordar quiénes fueron los verdaderos artífices del éxito de la carrera musical de su madre. «Amador cuando llega a la vida profesional de Rocío Jurado, ella ya es quien es. Él no es el mánager de un artista que tenga que estar todo el día llamando a ver quién la contrata. A Rocío Jurado el trabajo le salía solo. No había que buscarlo».

Rocío Carrasco cree que Amador Mohedano «tendría que estar agradecido» de haber podido llevar la carrera de Rocío Jurado

«Amador no ha hecho la carrera de Rocío. Me parece una falta de respeto a las personas que sí lo han hecho. Él tendría que estar agradecido ya que ha podido llevar la carrera de su hermana, pero era una carrera que ya estaba forjada, no que estaba por forjar y que la ha forjado él. A ella le daba seguridad tenerlo al lado, ir de viaje con él y él tenía muchas cosas buenas, pero dedícate a eso», narra Carrasco en la nueva entrega de su documental. No es la única que pone en duda las capacidades del gaditano como responsable de la carrera de la Jurado. Manolo Sánchez, exrepresentante de la cantante, le da la razón. «A Amador le faltaba preparación. Era un buen road manager… Como road manager de Rocío Jurado, durante siete años no fue a ningún sitio«, explica en el documental.

Amador Mohedano
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No cabe duda de que las palabras de Rocío Carrasco sobre su tío harán mella en el clan Mohedano. Esta deja claro que su madre fue quien estableció «las reglas del juego» en su relación con su hermano, así como con el resto de sus familiares. La propia Rocío Jurado hablaba de sí misma como «una madre» de todos sus hermanos y que siempre fue «una luchadora» que trabajó «para su casa y para mi gente».

«Ella fue feliz así un tiempo. Lo hacía de agrado y lo hacía porque creía que debía hacerlo porque era su obligación. Ella dándole todo a su gente era feliz, pero yo no sé hasta qué punto eso al final le ocasiona algún tipo de problema. Lo contaré cuando llegue el momento», sentencia Rocío Carrasco. «De pequeño Amador era un niño muy lindo, con un carácter muy bueno. Siempre le gustó mucho la música, los instrumentos, la guitarra… Gloria era mucho más introvertida, tenía un carácter mucho más agrio. Creo que entre ellos chocaban. Al menos chocaban cuando yo tengo conciencia». Con estas declaraciones echa por tierra la creencia del fuerte vínculo que existía Amador y sus hermanas.

Hay una persona que, sin ser parte de la familia, para Rocío Carrasco fue como un hermano para su madre. Se trata de Juan de la Rosa, que fue el secretario y mano derecha de ‘la más grande’. Al hablar de él, la colaboradora se deshace en halagos: «Era su hermano. Era alguien maravilloso y hubiera dado la vida por ella de forma completamente desinteresada».