Rocío Carrasco ha desvelado cuál es su intención una vez que termine su docuserie, ‘Rocío. Contar la verdad para seguir viva’.


Los 12 capítulos que conforman la serie han servido para explicar parte de la actitud que ha mantenido Rocío Carrasco todos estos años. También la inexistente relación que tiene con sus hijos, con quienes, por cierto, ya ha tirado la toalla. La hija de Rocío Jurado no quiere seguir en silencio y quiere gritar al mundo que poco a poco ha ido eliminando sus miedos. Centrada en su alta médica y en superar la depresión que padece desde el año 2011, Rocíito ha desvelado cuál es su intención a partir de ahora. Su objetivo ha sido descubierto justo después de que Telecinco confirme que habrá una segunda temporada de ‘Rocío. Contar la verdad para seguir viva’, instante en el que ha aprovechado para plantar cara a su ex. «¿Preparada para algún ataque? Estoy aquí, ahora que venga quien quiera. Ya está bien de callarse y de amedrentarse. Que haga cada uno lo que quiera, que aquí estoy», ha dicho.

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Sus palabras llegan meses después de que Antonio David fuera despedido de su puesto como colaborador en ‘Sálvame’. Tras la emisión del primer capítulo de la docuserie, la cadena y la productora tomaron la decisión de prescindir de sus servicios, algo que Rocíito no esperaba cuando se grabó el documental. Sin pretensiones ni requisitos previos, ella aceptó contar su verdad durante más de 60 horas que se han ido dividiendo en diferentes episodios. Esto precisamente le ha servido a ella como terapia para superar un pasado que se le había enquistado. «Se me va quitando el miedo poco a poco, gracias a Dios. Él quisiera que yo siguiera con miedo, en mi casa metida, sin trabajar, sin salir y sin entrar, sin relacionarme. Eso es lo que él quiere, pero no lo va a conseguir. No ha tenido huevos. No lo ha conseguido no solo por mí sino porque gracias a Dios estoy rodeada de mi gente que me ayudan cada día que me levanto y que han estado conmigo cada día de mi vida. He puesto de mi parte, pero no me han dejado estar sola nunca. Que no se vaya a creer nadie que yo no tengo gente que me quiere», ha dicho.

A partir de ahora su objetivo es salir del pozo en el que estaba sumida y lo hará con la compañía de sus seres más queridos. Entre ellos, su pareja y su suegra, a los que adora profundamente por todo lo que le han ayudado a lo largo de los últimos años. «Ahora intentar de malvivir. A intentar vivir e intentar hacer una vida medianamente normal dentro de mis posibilidades, intentar seguir para adelante. Intentar terminar de curarme. Porque yo de esta me tengo que curar. ¿Qué me va a llevar tiempo? Lo sé, pero yo puedo», ha espetado mucho más positiva que al comienzo de la docuserie.