Millán Salcedo ha decidido hablar por fin después de 20 días ingresado en un hospital de Sevilla tras sufrir un grave ataque epiléptico por el que ha sido operado


Millán Salcedo ya se encuentra con fuerzas para hablar por primera vez después del peligroso trance que le mantiene aún ingresado en el Hospital Quirón Salud Sagrado Corazón de Sevilla. El humorista de Martes y Trece ha roto su silencio tras sufrir un grave ataque epiléptico “generalizado tónico-crónico con mordedura de lengua”, por el cual tuvo que ser operado de urgencia y que le mantuvo en la UCI durante dos semanas.

Última hora sobre el estado de salud de Millán Salcedo tras su ataque

“Mira que voz tengo. No puedo ni hablar. Me han dicho que hable lo mínimo posible”, comienza a explicar el humorista en conversación con ‘Sálvame’. Millán Salcedo presenta problemas para hablar con agilidad, dado que fue sometido a una operación conocida como Friedrich de lengua, que consiste en eliminar el tejido dañado de gravedad de una herida peligrosa. Ya se encuentra en planta, pero tiene que permanecer bajo constantes cuidados.

Millán Salcedo recuerda lo sucedido como “horrible” y recuerda que no es la primera vez que le ha pasado un cuadro como este, dado que en su época en la Mili ya le sucedió algo similar: “Allí me pasó una cosa parecida. Nadie estamos exentos”, advierte.

Millán Salcedo, hospitalizado tras sufrir un ataque de epilepsia

El cómico ha explicado sin problemas en qué ha consistido la operación de lengua a la que ha tenido que ser sometido tras morderse la lengua en plena crisis epiléptica: “Me han operado de la lengua y, por eso, me metieron en la UCI para que no me hiciera daño, pero estoy mucho mejor”, adelanta Millán Salcedo, que confiesa que su calvario no ha terminado y que en Madrid deberá continuar con la rehabilitación, “porque he estado casi veinte días a suero. Me tengo que recuperar”.

Por fortuna, Millán Salcedo ha contado con el apoyo incondicional de su familia: “Aquí han estado mi hermano, mi sobrina… Aquí están conmigo”, reconoce. Eso sí, aunque sea desde la lejanía, muchos otros amigos han estado siguiendo su evolución con mimo, como es el caso de María Patiño y Lydia Lozano, a las que quiso agradecerles su apoyo: “Gracias por portaros tan bien y, sobre todo, a María y Lydia, muchas gracias por las muestras de cariño y afecto. Me siento muy querido, de verdad”, se despedía el humorista, que debe seguir luchando, pero ya fuera de peligro.