¿Fue víctima de acoso? ¿Era realmente obeso de pequeño? ¿Tuvo necesidades económicas? Las personas más cercanas al cantante cuentan la verdad sobre su vida.


Cantante, ‘influencer’, exboxeador, ex de Chabelita Pantoja, aspirante a viajar al espacio de la mano de Jezz Bezos, CEO de Amazon… No cabe duda de que Omar Montes es un dechado de virtudes. Un verdadero crack del ‘show business’ que ha conseguido triunfar en el mundo de la música a pesar de sus orígenes humildes. Una infancia en el barrio madrileño de Pan Bendito en la que, según relata en su libro, ‘Mi vida mártir’, fue víctima de acoso. «Gordo moro y orejón» son algunos de los insultos que le propinaban sus compañeros de colegio. «Me daban palos día sí y día también. Sé lo que es tener pánico a salir a la calle humillación e insultos», describe el artista en autobiografía. Incluso revela que ha robado «muchas veces» para comprarse ropa o dar de comer a su hijo. Hasta ahora, su trayectoria parecía una historia de superación digna de admiración. Todo un ejemplo a seguir para los más de 1,2 millones de ‘followers’ que lo siguen en Instagram.

Sin embargo, su círculo más cercano desmiente gran parte de las historias que cuenta en los medios de comunicación. «Se ha creado una realidad paralela. En ‘La vida mártir’ lo que cuenta es una mentira«, ha asegurado su amigo Javi ‘El Gordo’, que ha visitado el plató de ‘Sálvame’ para dejar caer que muchas de las escenas que recoge el artista en su libro son inventados. El joven, que se ha criado junto a él, ha desmontado punto por punto sus «mentiras». Aspectos de su trayectoria personal que hasta su padre, Ismael, ha echado por tierra…

«No ha sufrido bullying», dice su mejor amigo

¿Sufría obesidad en su infancia? Es una de las cuestiones que se han puesto sobre el tapete. «No era gordo», ha dicho su amigo. «Jugar con esto no se puede hacer, porque yo por desgracia he sufrido obesidad. Y Omar, obeso, no ha sido. Es verdad que los niños son muy crueles… pero que yo recuerde no se han reído en la vida de él». El padre del cantante, en cambio, ha admitido que su hijo sí tenía sobrepeso: «Sí, era gordito».

Segundo punto: ¿Fue víctima de acoso? Javi ‘El Gordo’ también ha desmontado la versión de Omar. «Por desgracia hay personas que sufren bullying… ¡Que no se puede decir esto! ¡Omar, ya vale!», declaraba en ‘Sálvame’. «Yo no me voy a creer esto porque al final parece que estuvo con Manolete cuando lo mató el toro…Hasta donde llega mi conciencia no ha sufrido el maldito y desgraciado bullying», insistía.

© Redes sociales.

Tercer punto. ¿Viene de una familia humilde? ¿Sabe lo que es la pobreza? ¿Es cierto que tuvo que robar? En este tema, tanto el progenitor como el amigo de Omar coinciden: nunca tuvo apuros económicos. «Es un chico muy mimado. No le ha faltado de nada», destacaba su padre, Ismael. «Me duele mucho porque la gente que me conoce sabe que no es verdad».

Según su padre, Omar Montes «es un poco exagerado»

«Es verdad que su padre fue uno de los impulsores del kebab en España. El padre ganaba dinero», aclaraba Javi ‘El Gordo’. He hablado muchas veces con el padre. Tiene una heladería en el centro de Madrid, en la Plaza Mayor. Y Osaka, como le llaman, muchas veces me dice: ¿Por qué Omar dice que ha pasado hambre cuando yo le he dado dinero? Hay un piso en Leganés que ese alquiler era íntegro para Omar. Le caían 700 u 800 nabos todos los meses».

Para el padre de Omar, su personalidad tiene mucho que ver con su manera de exagerar lo que ha revelado sobre su infancia y sus comienzos: «No se deja aconsejar, cree que sabe de todo. Es un poco exagerado». Su amigo tiene claro que el cantante siempre soñó con ser un rostro conocido: «Omar es como tú lo ves de ‘callaíto’. Lo que siempre ha querido ser es famoso. Por eso se apuntó a ‘HyMyV’. Estuvo intentando liarse con tías de la noche», ha recordado Javi.

No sorprende que sus allegados hablen de las exageraciones de Omar Montes. Lo cierto es que al joven le gusta adornar sus narraciones con el fin, quizás, de hacer sus relatos más amenos para sus fans. Detrás de su imagen de chico despistado, el intérprete es todo un encantador de serpientes capaz de camelarse a cualquiera. Arte para meterse en el bolsillo a la gente le sobra. Y probablemente a sus admiradores no les afecte demasiado si lo que ha contado de su pasado es cierto o no. Siempre que habla -o canta- sube el pan… Y eso es lo que importa.