Marisa Jara y su novio, Miguel Almansa, se han escapado a Cádiz para disfrutar de la playa mientras esperan la buena nueva de que la modelo está embarazada. Están buscando un hijo, ya han iniciado el proceso hormonal que se lo facilitará y qué mejor escenario para conseguirlo que las exclusivas playas gaditanas


Han sido unos meses muy convulsos para Marisa Jara. La modelo ha tenido que luchar con uñas y dientes contra un tumor que amenazaba no solo su vida, sino también su gran sueño de convertirse un día en madre. A sus 40 años, la maniquí parece haber recuperado no solo la salud, sino también las riendas de su propia vida. Lo ha hecho gracias a la inestimable ayuda de su nueva pareja, Miguel Almansa, quien se ha convertido en uno de los pilares fundamentales de su vida desde que se cruzó en su camino durante la Feria de Abril del pasado año. Desde entonces se han convertido en inseparables, tanto que Marisa Jara ha visto en Miguel el hombre perfecto para envejecer y, por supuesto, para intentar de nuevo quedarse embarazada.

Marisa Jara ha sido vista durante estos días visitando una clínica de fertilidad donde ha emplazado su sueño de convertirse en madre de una vez por todas. Así lo muestran unas fotografías exclusivas publicadas por la revista SEMANA. Son muchos años de lucha para tener sus hijos, y es que desde el pasado año 2018 persigue este reto vital de manera incansable y ni tan siquiera un cáncer ha sido suficiente como para mermar sus ganas de ser mamá y compartir su amor con su prole. Incluso ha llegado a confesar antes de que el asesor inmobiliario llegase a su vida, que estaba dispuesta a ser madre soltera si con eso cumplía su sueño y es que con ella sola su futurible hijo ya estaría suficientemente colmado de amor.

“Estamos muy ilusionados por empezar el tratamiento. Toda una aventura… hemos pasado los análisis y ya comienzo con las hormonas. Tengo que estar tranquila, porque el cuerpo se revoluciona. Ya pasé por esto y sé lo que es”, confesaba Marisa Jara en una de sus últimas apariciones públicas. Ahora, mientras espera a que la naturaleza siga su curso, Marisa Jara y su chico han emplazado este proceso en las exclusivas playas de Cádiz, donde han sido fotografiados mientras disfrutaban de una relajante jornada playera.

Una oportunidad de oro no solo de ver a la pareja actuando de manera natural, creyendo que nadie les ve y demostrando que son una pareja enamorada e ilusionada de poder convertirse en padres por fin. También ha supuesto una oportunidad de ver el cuerpazo que se gasta Marisa Jara, una de las modelos curvy más admiradas de nuestro país, cuya silueta no se ha resentido con la cuarentena y tampoco con su proceso hormonal que le prepara para quedarse embarazada. Vea todas las fotos: