Maria Verdoy lleva tres años conquistando a la audiencia de Viva la Vida con su carisma y simpatía y nos abre las puertas de su casa y de su corazón para SEMANA


Nuestra protagonista lleva tres años conquistando a la audiencia de Viva la Vida con su carisma y simpatía. A través de sus informes y su desparpajo como reportera, María Verdoy (36) ha conseguido hacerse un hueco entre los televidentes, y por ende, despertar la curiosidad del gran público. SEMANA se ha propuesto llevar a cabo la misión de conocerla un poco mejor y por eso la valenciana nos ha abierto las puertas de su casa, en el céntrico Barrio de La Latina y nos ha conquistado el corazón, descubriéndonos su lado más desconocido. Con ella hemos hablado del amor de su vida, su marido Vicente Tronchoni, con el que lleva casada casi dos años, de su trabajo en el programa más visto de los fines de semana, de sus sueños, sus miedos… Un encuentro en el que hemos descubierto el motivo del porqué nuestra invitada es tan querida y valorada en la profesión.

Joan Crisol

¿Cuánto tiempo llevas viviendo en esta casa?
Pues mira, llevo viviendo aquí desde diciembre (8 meses). El confinamiento en una casa tan pequeña como en la que estábamos, aunque éramos muy felices, hizo que buscáramos algo más grande y bonito.

¿Y qué fue lo que te llamó la atención de esta casa?
Estaba en un supermercado, vi un anuncio de un portal de casas y llamé sin la decisión de mi marido. Llamé al casero y encima era un hombre muy guay, que vive en París. No sé, es como un hombre muy interesante y que tiene mucho gusto. Me encantó la decoración y la construcción, porque es especial, porque tiene materiales inusuales y antiguos. Tiene muchos detalles muy exquisitos, el suelo es precioso y original. Los calefactores también son piezas antiguas…

¿Has cambiado algo de la decoración?
Sí, me gusta personalizarla. A mí me gustan las casas con alma y esta me gustó. Entonces lo que he hecho ha sido ponerle esas cositas que lo personalizan. Intento ponerle mucho libro, muchas pelis, las que me voy trayendo de Valencia, porque aquí no estaba mi vida entera. En Valencia tengo casi todas mis cosas.

¿Y a la hora de vivir, prefieres vivir de alquiler o de hipoteca?
Ahora mismo de alquiler. Tanto yo como mi marido somos de Valencia. Estamos pensando en comprarnos casa en Valencia, por tener allí un hogar en propiedad y a lo mejor seguir alquilando en Madrid.

¿Cuántos años llevas casada?
Casi dos años.

¿Y hace cuánto que lo conoces?
Pues esa es una historia un poco especial. Él estudiaba periodismo en la universidad y yo Comunicación Audiovisual, pero en otra universidad. Lo conocí por mi amiga Lauri,  que estaba en su clase y al principio no me llamó mucho la atención… En 2007 tuve una historia con él, pero después se iba de Erasmus. Yo me enganché totalmente y él justo se fue. ¿Qué pasó? Que después, cuando volvió, estuve un poquito más distante y se lo puse más difícil. Y ahí empezaron diez años de no estar juntos, aunque el contacto estaba ahí, él empezó a dar la vuelta al mundo y cada vez que aparecía… pues eso.

¿Y cómo es que acabasteis juntos?
Pasó mucho tiempo, pero el amor siempre vence. Él también es periodista, entonces, diez años después, cuando yo me iba a Barcelona, a Cazamariposas, que encima yo dejaba Madrid, pues él se quedó a vivir en el piso de alquiler en el que vivía yo. A raíz de ahí retomamos el contacto y hablamos por primera vez y dijimos que esto nos iba a pasar toda la vida y que cada vez que nos reencontrásemos se nos iba a tambalear el mundo. Y por primera vez habló y se decidió a apostar, pero costó mucho.

¿Es el hombre de tu vida?
Claro, es súper fuerte, porque yo me he casado ultra convencida, porque creo que la vida me ha llevado a estar con él. He tenido relaciones maravillosas con chicos maravillosos, pero bueno, él siempre estuvo ahí

¿Os planteáis ampliar la familia?
Por él ya hubiésemos sido padres. O sea, yo quiero ser madre. Tengo 36 años y sé que no me puedo dormir en los laureles pero, por mi momento vital y profesional, ahora mismo no me parece que sea el más idóneo para quedarme embarazada. ¿Que no tardo mucho? Pues a lo mejor. Pero también depende de la vida y cómo me lo ponga.

¿Cómo acabaste en Viva la Vida?
Pues estaba en Ana Rosa y coincidió justo con la reestructuración del formato de Viva la Vida. Yo estoy en el programa por Emma García, porque cuando entra ella se refuerza el corazón. Dije que sí y aquí llevo tres años.

¿Qué es lo que más te gusta de este programa?
Que me siento querida y valorada. Es un equipo súper generoso. Los compañeros se han convertido en grandes amigos.

Y con los colaboradores ¿Se puede hacer amistad?
Se puede, pero es verdad que muchos vienen de fuera y vienen adrede el fin de semana y luego se vuelven.

En tu programa están grandes sagas, como las Campos o los Matamoros ¿Cómo se vive eso en plató?
Pues te das cuenta de que se llevan muy bien todos, aunque luego tienen sus tramas. Ayer Carmen se levantó muy enfadada con Enrique del Pozo y todos en algún momento se levantan enfadados con Avilés. Pero hay buen rollo y creo que los colaboradores que tenemos valoran eso muchísimo. Creo que es lo que les une. Cuando Irene Rosales se fue, si le costó tomar la decisión fue por el buen ambiente que hay en el programa, porque es muy amiga de todos y todos la adoraban y la adoran. Pero es que hay muy buen rollo. Y eso que a Avilés le dicen a la cara lo pesado que es y lo impertinente que puede llegar a ser.

¿Qué te parece José Antonio Avilés?
Creo que profesionalmente hay que reconocerle que consigue exclusivas, informaciones súper valiosas y que nos ha dado contenido para mucho. Él en sí mismo da mucho contenido, él ya ha cogido el chip, está cumpliendo un sueño, está encantado y da mucho juego, solo que quieres asesinarle muchas veces.

¿Y con las Campos? ¿Qué tal el trato con ellas?
El trato conmigo es muy bueno, sobre todo con Carmen Borrego. Ella es adorable y me llama “Mariquilla”. Carmen tiene detalles constantemente, siempre tiene una sonrisa y el equipo la quiere mucho. Ellas entienden mucho de tele, aunque a veces se les va de las manos, pero conocen perfectamente el medio. Tienen una paciencia infinita. Ahora están pasando un momento diferente con la tregua de Kiko Hernández, pero es que Carmen con esto demuestra que tiene mucho sentido del humor

¿Y qué personaje te gustaría que fichara por Viva la vida?
¡Ostras! Me encantaría que ficharan a Rocío Carrasco. Tiene mucho currículum televisivo, de tele controla muchísimo y creo que habla muy bien, aportaría mucho, ya no sólo hablando de ella y de toda su historia. Creo que puede aportar en el corazón

Te gusta el cine, también te gusta la música ¿Cuáles son las grandes pasiones de María Verdoy?
Mi sueño en realidad y mi profesión frustrada por el momento es ser dobladora. Me gustaría muchísimo. Yo toda la vida he jugado a poner voces, yo te hago imitaciones de famosos. Me gusta mucho imitar a la gente, a personajes, me gusta mucho doblar, y ojalá lo haga algún día, porque es lo que más me gusta.