Laura Escanes no ha podido evitar derrumbarse en su perfil de Instagram tras un aluvión de comentarios negativos.


Laura Escanes desde hace meses no es la misma. Al menos en lo que respecta a sus redes sociales, donde apenas muestra ya cosas íntimas o de su vida personal. La influencer tomó esta decisión después de ser puesta en entredicho en multitud de ocasiones, una situación que la ha llevado incluso a llorar en sus stories. Después de ser criticada por poder pasar tiempo con su hija durante su primer año y medio de vida y tras ser acusada por algunos de sus seguidores de «mala madre» tras dejarla en una escuela infantil, la esposa de Risto Mejide cree que haga lo que haga levantará asperezas. Por ello, prefiere ser mucho más reservada y apenas dar detalles de lo que hace o deja de hacer cuando se ‘apagan los focos’, tal y como ha explicado en su perfil de Instagram.

Redes sociales

«He podido pasar muchísimo tiempo con Roma y sé que mucha gente no se lo puede permitir. Al final cada familia con sus horarios, con su trabajo se organiza como quiere. Si yo estoy arriba en un directo va a estar atendida, si yo decido hacer un directo porque estoy sola y en ese momento no estoy con Risto o no hay nadie en casa yo puedo elegir hacer directo o no cuando la niña duerme. Al final cada familia se organiza de la manera que quiera. Por el hecho de haber podido pasar un año y medio de vida de mi hija casi todos los días 24 horas con ella no soy mejor madre que las que trabajan, ni peor por no bajar si la niña llora si yo estoy en directo arriba», ha comentado. En sus palabras y en su actitud se percibe lo cansada que está de tener que hacer frente todos los días a comentarios negativos, un aluvión por el que ha llegado al límite.

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Sin poder reprimir las lágrimas, la modelo ha desvelado cuál es su decisión. Contará lo mínimo a sus followers para no recibir comentarios y mensajes negativos cada día, en especial los que la critican por cómo es con su hija Roma. «Supongo que por estas cosas cada vez cuento menos, de Roma, de mi vida privada. Me notáis más alejada en ese sentido de mi vida personal, pero…», dice Laura a través de varios stories. Eso sí, ella es de aquellos de «al mal tiempo, buena cara». Tan solo se ha tratado de un bajón que no ha querido esconder, siendo poco después cuando ha recibido mensajes de apoyo de parte de aquellos que sí la arropan en sus decisiones.

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Fue ya durante la crisis sanitaria cuando Laura explicó que le había cambiado mucho el chip, así cómo habían aumentado sus miedos. Había reducido al mínimo los contactos con sus amigos, lo cual le estaba afectando mucho a su estado de ánimo.