Lara Álvarez se ha hartado de que sus movimientos sean puestos en duda o que tenga que dar explicaciones sobre sus citas con Andrés Velencoso. Cansada de esto, ha decidido dar un golpe en la mesa y exigir respeto a todos


Lara Álvarez se ha cansado de cada uno de sus movimientos sean motivo de análisis o comentario en las redes sociales o los medios de comunicación. A pesar de que la presentadora entiende el interés que puede despertar en el público su vida privada, lo cierto es que ya se ha cansado de tanta atención mediática y ha dado un golpe en la mesa. Lo ha hecho a través de una publicación en la que deja clara su postura al respecto, pidiendo respeto a su libertad de decisión a la hora de hacer aquello que le hace feliz o, simplemente, le apetece.

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“Tengo una edad en la que ya dejé de estar pendiente de muchas cosas. No tengo por qué aclararle a nadie lo que soy, lo que hago, ni adónde voy. En este momento de mi vida tampoco me importara si me quieren o me odian. Vivo mi vida sin hacer daño a nadie y soy muy feliz”, confiesa Lara Álvarez, que desde hace algunas semanas se le ha relacionado sentimentalmente con el actor y modelo Andrés Velencoso.

Todo surgió a raíz de la publicación de unas fotografías que ponía en conocimiento de todos la sorprendente cercanía entre Lara Álvarez y Andrés Velencoso. Después han llegado nuevas imágenes que demuestran que no fue una cita casual, sino que la presentadora y el modelo están iniciando un proceso para conocerse mejor y, quién sabe, quizá dar un paso más en su relación. También sus mensajes cruzados en las redes sociales están despertando el interés del público sobre lo que podría estar sucediendo entre ellos.

Sea como fuere, no importa quién sea Andrés Velencoso en la vida de Lara Álvarez, al menos eso es lo que quiere hacer entender la propia presentadora, que reclama su derecho a ser libre de cualquier tipo de juicio o crítica. Ella entiende que tiene edad suficiente para no tener que dar explicaciones a nadie y menos a gente a la que ni conoce, ni desea conocer. Es feliz y el resto importa bien poco.