`La isla de las tentaciones´ ha llegado a su fin. En el programa de anoche todas las parejas se reencontraron después de medio año. Los espectadores pudieron contemplar todo tipo de situaciones: peleas, llantos, sonrisas… Todos quisieron participar en la última entrega del formato menos Gonzalo Montoya. El ex de Susana Molina no ha superado que la joven le dejara, y no ha tenido fuerzas para verla en persona, pero sí de mandarle una carta.

1La carta de Gonzalo Montoya

«En primer lugar, quiero decir que nada me habría gustado más que estar ahí, esta noche, feliz y alegre como he sido siempre. Pero Susana, tú me conoces muy bien y sabes que si no estoy allí es porque no me quedan fuerzas después de todo lo que ha pasado», comenzaba diciendo el concursante.

2Se encuentra hundido y desgastado

«Estos 6 meses me han desgastado como si fuesen años, te he perdido a ti, a lo único que daba sentido a mi vida y aún me machaco constantemente intentando comprender el porqué»

3No consigue superar la ruptura

«Horas y horas soñando despierto, reviviendo nuestra idílica y maravillosa aventura, con el paso del tiempo me he dado cuenta del valor que tienen los pequeños detalles. En su momento no era capaz de apreciarlos y ahora no puedo dejar de echarlos de menos. Cantar desenfrenadamente en el coche, esperar a que salgas de la ducha para ponerte el albornoz y no pases frío o el simple hecho de compartir una mira cómplice que me diga: «tranquilo Goncha, todo está bien». Me destroza el alma recordarlo», cuenta Gonzalo.

4Necesita una explicación

«No entiendo cómo has podido recoger los 6 años de nuestra vida en una maleta, no sé por qué aún a día de hoy no has tenido el valor de darme una explicación, yo la necesitaba».

5"Hasta siempre, Su": la despedida tras seis años de relación

«Poco a poco comienzo a dar respuesta a todo. Haber estado hoy ahí sólo iba a suponerme más dolor. Espero que me sorprendas. Después de todo este tiempo, sólo tengo una cosa clara. Con las luces de los focos nació una bonita historia de amor que se apagó en las brasas de la última hoguera. Y una parte de mí se quedó allí con ella. Hasta siempre, Su».