«Llevo ocho años aceptando cosas que he tenido que aceptar por el bien de mi hijo», ha reconocido el DJ.


El pasado sábado, Francisco, el hijo mayor de Kiko Rivera, fruto de su relación con Jessica Bueno, celebraba en familia un día muy importante: su Primera Comunión. Una cita que organizaba su madre y la pareja de esta, Jota Peleteiro, y en la que también pudieron bautizarse tanto él como Jota, el hijo que tiene la modelo con el futbolista. A la jornada no faltó el DJ, quien se trasladó desde Sevilla hasta Bilbao para asistir a la ceremonia acompañado de Irene Rosales y las dos hijas que tienen en común, Ana y Carlota. Entonces, tanto la Jessica como Kiko se mostraron contentos en sus respectivas redes sociales. A pesar de su separación (rompieron en 2013), parecía que entre ambos reinaba la armonía y la cordialidad. Pero nada más lejos de la realidad. Y es que 48 horas después, el DJ ha hecho públicas unas declaraciones con las que ha empañado por completo lo que aparentaba ser un encuentro feliz.

Este lunes, el Dj ha llamado en directo a ‘Sálvame‘ para responder al ataque de llanto de Anabel Pantoja. Esta se quejaba de no haber sido invitada a la Comunión cuando pensaba que sería la madrina del niño. «No entiendo por qué no pude ir», se lamentaba. En un intento por calmar a su prima, el sevillano ha convertido en polémico lo que se supone debía ser un acto bonito y en familia…

Kiko Rivera, tras la Comunión de su hijo: «Ya le haremos su fiesta con su familia paterna y su abuela también estará invitada»

«Sabes que llevo ocho años aceptando cosas que he tenido que aceptar por el bien de mi hijo. No quiero verte así», le decía Kiko a Anabel, poniendo sobre el tapete su descontento con ciertos aspectos de la fiesta de su primogénito. «Tú ya sabes la situación que hay, sabes que yo llevo ocho años aceptando una serie de cosas que he decidido aceptar por el bien de mi hijo porque yo no pienso en mí, pienso en mi hijo. “¿Que no estoy conforme con algunas cosas? Claro que no, pero nosotros somos así y yo no voy a buscar ningún problema con la madre de mi hijo, no por mí ni por ella, sino por la felicidad de mi hijo, que se merece ser feliz y no vivir cosas feas. Ya le haremos su fiesta con su familia paterna y su abuela también estará invitada», añadía.

Redes sociales
«Hay muchas cosas en las que no estoy de acuerdo, como cualquier padre separado. El padre es el que sale perjudicado. Decidí aceptarlo y decidí ser feliz con lo que la vida me brinda. Solo lo puedo aceptar yo, lo puedes aceptar tú», le explicaba a Anabel. «Con lo que te tienes que quedar es que el niño es feliz. Yo he aceptado algo que no veía justo y si lo acepto yo lo puede aceptar cualquier miembro de mi familia. No llores que él está deseando verte a ti y a todos». En su afán por tranquilizar a la colaboradora, Kiko volvía a caer en algo que empieza a ser costumbre: la de arremeter contra las personas de su entorno.

«Yo hubiese intentado juntar a las dos familias»

Quizás su propósito no era echar por tierra la ilusión y la buena voluntad con la que Irene Rosales organizó la Comunión de Francisco. Pero lo cierto es que sus palabras sonaban a descontento. Y también a reproche. «Me dieron la razón del Covid y lo he aceptado. Es duro, es complicado, tardas en aceptarlo, pero tienes que tirar para adelante y siempre mirando por el bien del chaval… Que me tiren todas las piedras que quieran, que estaré ahí hasta el día que me muera… Yo hubiese intentado juntar a las familias. Hay personas que saben hacerlo y otras que no. Mi hijo tendrá dos fiestas de comunión», destacaba.

Instagram
Lo cierto es que de un tiempo a esta parte Kiko Rivera – a raíz de su guerra con su madre-, el andaluz ha sacado a relucir su lado más incendiario. Tanto en televisión como en las redes sociales se muestra mucho más combativo que antes. La cara amable de antaño ha dado paso a un Kiko que ya no teme manifestar sus quejas o su malestar ante ninguna situación y que tampoco tiene reparos en compartir lo que piensa con millones de personas.
Su última crítica a su madre en las redes sociales
Hace 24 horas, sin ir más lejos, publicaba unas líneas cargadas de pena y desencanto. «A veces las personas no tienen tacto a la hora de hacer las cosas o simplemente lo hacen queriendo para hacer daño o llamar la atención porque les gusta ser el centro de atención», escribía en su cuenta de Instagram. «El tiempo pone a cada uno en su sitio. Educación y respeto. Eso es primordial». Sin hacer alusión directa a nadie, zanjaba su post con un: «Que cada uno saque sus conclusiones». Sus palabras se producían poco después de que se colgara un cartel de «se alquila», en Cantora, lo que hizo pensar que sus líneas estuviesen dirigidas a su madre.
Y aunque el distanciamiento con su madre parece no tener solución, sí se ha mostrado partidario de invitarla a la fiesta de Comunión de su hijo en Sevilla: «Yo no le puedo quitar a su abuela el derecho de ver a su nieto en un día como ese o en un día normal. Sé apartar rencillas, sobre todo si es para mi hijo».
© Redes sociales.

Ante los comentarios que ha hecho sobre la Comunión de su primogénito, la respuesta de Jessica Bueno no se ha hecho esperar. A través de su cuenta de Instagram, la modelo ha compartido una carta para responder a las quejas de su ex. En ella ja dejado claro que le parece “lamentable” que se use un encuentro familiar tan importante una situación «para inventar y hacer daño cuando ella se ha actuado desde el corazón”.

Jessica Bueno responde: «¡Que poco respeto!»

«Qué pena de verdad que algo que se ha hecho con la mayor buena intención, aún sabiendo que se convertiría en circo cuando huyo de esto siempre, al final se use para decir mentiras. ¡Qué poco respeto aun estando en mi estado y ese día me lo pasé intentando que todo el mundo estuviera feliz y no les faltase de nada. Creo que así fue», ha expresado.