Un día después de ser dado de alta de su operación de vesícula, el colaborador ha sentido fuertes dolores y ha sido ingresado de urgencia.


El estado de salud de Kiko Matamoros se ha complicado. El colaborador tenía previsto reincorporarse a ‘Sálvame’ el 30 de julio tras la intervención en la que le extirparon la vesícula biliar. Hace 24 horas recibía el alta hospitalaria tras una operación que había ido como la seda. Sin embargo, unas horas antes de incorporarse ha avisado a la dirección del programa de que no podría asistir. Ha empezado a notar fuertes dolores y se ha trasladado de inmediato a un centro hospitalario.

“Parecía que había ido todo bien e iba a estar hoy trabajando», ha contado su compañero Kiko Hernández. «Se ha tenido que saltar los semáforos del dolor que tenía en el abdomen. Que se iba agarrando el pecho y el abdomen y Marta le ha pedido al taxista que se saltara los semáforos». Al llegar al hospital a la Clínica del Rosario le han diagnosticado una pancreatitis. 

La pancreatitis es una inflamación en el páncreas, una glándula alargada y plana encajada detrás del estómago en la parte superior del abdomen. Este órgano produce enzimas que ayudan a la digestión y hormonas que ayudan a regular la forma en que el cuerpo procesa el azúcar (glucosa). Cuando se presenta una pancreatitis aguda, por lo general aparece repentinamente. En los casos graves pueden provocar complicaciones potencialmente fatales y requiere de una intervención urgente.

Un nuevo revés en el estado de salud de Kiko Matamoros

A su llegada a las puertas de la Clínica El Rosario, el reportero Omar Suárez ha facilitado la última hora sobre su estado de salud. Según ha informado, los médicos que le han asistido le han diagnosticado una pancreatitis producida por una complicación de la operación a la que se sometió el pasado lunes. “Cuando le hincharon, no le limpiaron bien y la arenilla se ha desplazado”, explicaba. Ante la gravedad de su situación, sus médicos han estimado que lo mejor era operarlo de inmediato. No podía soportar el dolor.

Marta López tranquiliza a sus seguidores: «Todo controlado»

Para tranquilidad de los seguidores de Kiko Matamoros, su novia Marta no ha tardado en enviar un mensaje para informar sobre su estado de salud. «Todo controlado por ahora, gracias por preocuparos», ha escrito a través de Stories en su cuenta de Instagram. La modelo granadina ha sido su fiel compañera en los últimos días. No se ha separado de él desde que ingresó el lunes para que le fuera extraída la vesícula. Poco después de la intervención resumía así el resultado de su paso por quirófano. «Él está muy bien, gracias a todos por preocuparos. Está en la habitación, tranquilo. Desde el minuto 1 ha subido súper consciente. Le ha dolido un momentito, pero el médico se ha sorprendido bastante porque Kiko tiene una genética muy buena», decía.

«La pared abdominal la tenía muy fuerte, les ha costado hasta hincharlo de aire, porque al final, la cirugía que le han realizado se realiza también con infiltración de aire. Les ha costado porque tiene una musculatura fuerte y una constitución de locos. Así que eso le juega a su favor. La recuperación parece que va a ser rápida, porque de verdad que está normal y corriente. Está hecho un toro», comentaba, satisfecha por lo bien que había ido todo. «Para él las operaciones son como cambiarse de ropa interior. No es nada miedoso para eso, no era una cirugía complicada…», añadía.

Kiko, por su parte, agradecía las muestras de cariño desde el hospital con un mensaje que expresaba lo bien que se encontraba. «Gracias a todos los que os habéis interesado por mi salud. Todo ha ido perfectamente. ¡Ah! Lo de las infiltraciones de ácido hialurónico va también muy bien. Por su camino todo», escribía en su perfil de Instagram.

Nada hacía presagiar que la salud de Kiko Matamoros empeoraría apenas unas horas después de regresar a casa. No cabe duda de que el colaborador está en forma, pero en el último año su salud se ha visto mermada en distintas ocasiones. Ha sufrido subidas de tensión en directo y hace apenas un mes tuvo que ser intervenido de urgencia tras sufrir una obstrucción «en el conducto biliar por un cálculo que salió de la vesícula”. En agosto de 2019 se llevó uno de los mayores sustos de su vida. Le extirparon varios tumores en la vejiga y se temió lo peor. Por suerte se trataba de tumores benignos y su recuperación fue más rápida y leve de lo que en un principio había pensado.