A Jorge javier Vázquez le han dado por muerto muchas veces, pero para desgracia de los agoreros que están frotándose las manos ante un mal dato de audiencia, resurge cual Terminator. Aun machacado vivo, aun en pleno proceso depresivo, su talento siempre emerge.

Hace unos días, Jorge Javier Vázquez estuvo en ‘El programa de Ana Rosa’ para dar su opiniòn sobre el asunto catalán y no solo habló con más sentido común que la mayoría de los tertulianos que tiene su ex-jefa sino que no entró al trapo a las poco consistentes trampas que le pusieron para desmantelar sus argumentos.

Jorge Javier Vázquez, con una humildad que no parecía fingida, dijo que le costaba mucho entrevistar a políticos porque no era especialista. Aunque lo cierto es que tiene un criterio más que forjado y no es esclavo de las consignas ni de intereses espúreos, como algunos comentaristas que parecen a nómina de ciertos partidos políticos.

A sus 47 años, Jorge Javier está en un gran momento, tras haber superado un proceso depresivo.

Mi blog no es de política así que yo tampoco me voy a centrar en temas para los que hay otros mucho más preparados que yo, porque el protagonista es Jorge Javier Vázquez, con quien no mantengo ningún contacto desde que él era un colaborador de Pronto y yo daba mis pasos en SEMANA, donde a día de hoy sigo. Estas líneas están escritas desde la pequeñez de mi trayectoria a alguien que ha hecho Historia en la televisión y tiene muchos capítulos que seguir escribiendo.

Jorge Javier ha tenido un par de programas que han pinchado y él mismo, que no ha escurrido el bulto, ha afirmado que algo tendrá que ver, pero son muchos los años de éxitos continuados como para considerar siquiera que son borrones en su carrera. Es como afirmar que Miley Cyrus está acabada porque su mejor disco, el último, en el que se adentra en el ‘country’ con gran acierto, no ha vendido ni el diez por ciento de los anteriores.

Al igual que nuestras vidas no son planas y la cagamos muchas veces, las carreras profesionales no son ni ascendentes ni estables en la mayoría de los casos. Y en ocasiones, gente con muchísimo talento acaba arrumbada en el rincón de los objetos viejos o, peor aún, nunca logra una oportunidad para demostrarlo.

La mayoría de los que critican a Jorge Javier Vázquez con artículos que a veces rozan el esperpento por un ‘clickbait’ no tienen ni el uno por ciento de sus capacidades, o las tienen y no las pueden demostrar. Ya se sabe que sufre más el envidioso que el envidiado.

Y que conste, que Jorge Javier ha tenido momentos que no me han gustado nada, pero no trata sobre eso el artículo…