Este lunes, el plató de ‘El Hormiguero’ ha recibido la visita de los cantantes Joaquín Sabina y Leiva y del director de cine Fernando León de Aranoa. Todos ellos han presentado ‘Sintiéndolo mucho’, la película documental sobre el artista de Úbeda que se estrena en cines el próximo 17 de noviembre. Se trata de un trabajo que ve la luz tras el seguimiento que ha hecho el realizador a Sabina a lo largo de los últimos 15 años. Leiva, por su parte, es el responsable de poner música a la banda sonora y ha compuesto junto a Sabina uno de los temas de la producción. En su encuentro con Pablo Motos, el autor de ’19 días y 500 noches’ ha recordado el aparatoso accidente que sufrió en el WiZink Center de Madrid, que le produjo algunas secuelas.

Joaquín Sabina Pablo Motos
Antena 3

«Me enteré al día siguiente después de dos operaciones», ha recordado el cantante. «Me llevaron a hospital y cuando me levanté al día siguiente me enteré de que tenía una clavícula nueva y de que me habían operado esa misma noche. No me había enterado de nada».

«Estuve hablando casi una hora con Javier Krahe», cuenta Sabina

Durante varios días después de caer del escenario del estado madrileño se sintió aturdido: «Me pasaron cosas raras por la cabeza. Estuve hablando casi una hora con Javier Krahe. Le dije: ‘Sé que estás muerto, pero ¿cómo estás? Estuve tres o cuatro días así. Luego me enteré que la hostia fue muy importante. Arrastré un micro de hierro, que fue lo que realmente me dio en a cabeza».

Joaquín Sabina Leiva Fernando León de Aranoa
GTRES

Por su parte, Fernando León de Aranoa ha contado por qué el documental sobre Sabina toma como punto de partida el día de su accidente en el WiZink Center: «Empezamos justo antes de esa actuación en backstage. Me parece muy cinematográfico ese comienzo. Me parecía un lugar de salida fantástico. Es un lugar donde todo puede ir muy bien o donde todo se puede complicar. Me parecía un lugar muy bello para arrancar». También ha contado que le resultó «inevitable» grabar al artista tosiendo, ya que lo hace de manera constante. «Lo mío es toser y cantar», ha bromeado el andaluz.

«Jimena me salvó la vida», relata Joaquín Sabina

También ha hecho chistes sobre su pasado de excesos: «Voy a empezar a cuidarme». Cierto es que los problemas de salud que arrastra desde su fatal caída. El 12 de febrero de 2020 marcó un antes y un después en su vida. Tuvo que abandonar los escenarios tras sufrir una terrible caída cuando se encontraba dando un recital junto a Joan Manuel Serrat en el Wizink Center. Mientras se movía por el escenario no vio el fin del escenario y se cayó de una altura de casi dos metros. El golpe le provocó fracturas en su hombro izquierdo, así como un hematoma intercraneal por el que fue operado en el Hospital Ruber Internacional. Permaneció un total de seis días en la UCI.

Recuperado, echa la vista atrás y reconoce que su mujer lo ha ayudado a alejarse de los malos hábitos: «Jimena me salvó la vida. Ahora llevo una vida menos desmadrada. Antes me gustaba escribir en un bar lleno de gente. Llegado a un grado de popularidad, no te dejan estar en los bares. Ahora soy un pequeño burgués civilizado con una vida doméstica».

Sabina ha destacado el trabajo que ha hecho el director al retratar su vida: «Es de una desnudez que es lo que más me gusta a mí». Y ha confesado que mucho de lo que ve de la realidad actual no le gusta: «Cuesta ver en el siglo XXI algo que enamore… Cada vez se pierde más la belleza del lenguaje coloquial. Me cuesta encontrar cosas a las que agarrarme».