Jaime Cantizano: “Con la paternidad he descubierto el amor de verdad”

El atractivo periodista jerezano triunfa en la radio y, aunque asegura que no echa de menos la televisión, nunca se sabe...

Entrevista de Jaime Cantizano a SEMANA

Si por algo se ha caracterizado nuestro protagonista es por llevar una vida discreta y alejada de las cámaras de televisión, especialmente desde que su hijo Leo, que está a punto de cumplir 7 años, llegó a su vida. Hablamos de Jaime Cantizano, el mítico presentador del extinto ‘¿Dónde estás corazón?’ y que en la actualidad triunfa con su magacín radiofónico ‘Por fin no es lunes’ y sus colaboraciones en ‘Espejo Público’. El jerezano ha charlado con SEMANA y nos ha hablado de su faceta como padre soltero, cómo lleva el paso del tiempo y si volvería a ponerse delante de las cámaras.

Jaime Cantizano

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Jaime Cantizano

Llevas varios años de éxito con tu programa de radio.

No me puedo quejar. Se van a cumplir siete años ya vamos a renovar por otros tres. Es lo que yo quería hacer con el equipo y la gente que he querido. Me siento muy querido por el grupo. Así que. O sea que.

Si ahora te ofrecieran un programa para ponerte delante de la cámara, ¿aceptarías?

Nunca se sabe. Quien me conozca y trabaja en el sector sabe que yo he dicho no a algunas cosas. Son dos amores que se pueden combinar, al igual que uno puede estar enamorado de dos personas y no estar loco (se ríe).

Tu pequeño ya tiene siete años por lo que, me imagino, podrás disponer de más tiempo para llevar a cabo este tipo de proyectos.

Un poco más liberado sí que estoy, pero lo llevo muy bien.

¿Qué has descubierto con la paternidad?

El amor incondicional. Ningún tipo de regla. Es un amor extremadamente puro.

¿Ampliar la familia?

Ya tengo suficiente. El enano me lo ha pedido, pero ya tengo 50 años y voy un poco tarde.

Una edad que, por cierto, acabas de cumplir ¿Qué balance haces?

Bueno, primero no lo voy a celebrar porque no me gusta. No me gusta nada celebrar los 50 años. Dicho esto, también digo que creo honestamente que no me puedo quejar. Celebré los 49 años, celebraré mis 51 años, pero los 50 no lo creo.

¿Has sufrido algún tipo de crisis por cumplir años?

Yo la crisis la he tenido con 47 o 48 años.

¿Y cómo se manifestó esa crisis?

A través de mi cuerpo. Yo siempre he hecho mucho deporte y mi cuerpo ya no respondía de la misma manera. También consideré que había dejado de ser atractivo o que dejaba de interesar. Eso no significa que sea la realidad, pero por eso se llama crisis, porque uno empieza a dudar. Fíjate, he llegado a pensar si me merezco el trabajo que tenía. En las crisis te replanteas todo.

Pretendientes no te faltarán.

Hombre, no me quejo, pero yo estoy muy bien como estoy.

¿Soltería por largo tiempo?

Eso nunca puede ser un objetivo. Lo ideal sería estar acompañado.

Jorge Javier Vázquez anunció recientemente que abandona temporalmente el mundo de la televisión ¿Le darías algún consejo?

Es un mundo complicado. Yo estuve en antena los viernes por la noche durante más de nueve años. Haber alcanzado los 14 años es un auténtico, una auténtica hazaña, un auténtico éxito. Es algo único en la televisión de este país. Es verdad que los ciclos de la televisión, como todo, empieza y termina, pero a Jorge no le va a faltar nunca una pantalla o una plataforma porque es uno de los grandes comunicadores de este país. Pero el ciclo de la televisión es la lógica de la televisión.

¿Te gustaría que visitara tu programa?

Yo lo entrevisté hace unos años y conversé con él cuando saco uno de sus libros. Lo que hay que tener claro en esta profesión todo es un círculo. Ojo con lo que haces en un año, porque a los diez o 20 años…  A mí me ha pasado. Acabas encontrándote con gente con la que has trabajado, con una relación profesional.

¿Recomiendas llevarse bien con todo el mundo?

No con todo el mundo. No te puedes llevar bien porque hay gente a la que a la que le caes mal por cuestión de química y no pasa nada, pero por lo menos hay que intentar llevar cierta cordialidad. Yo lo tengo muy claro desde hace ya mucho tiempo y me he rodeado de la gente que quiero y de la gente que me aporta y no me quejo.