Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa han reaparecido juntos en Madrid. Ajenos a los titulares de los que han sido protagonistas desde que SEMANA publicase en exclusiva que estuvieron dos semanas viviendo separados. Relajados y sonrientes, la socialité y el Premio Nobel de Literatura han paseado palmito en el Teatro Real de Madrid, donde han disfrutado de la ópera ‘Nabucco’ de Giuseppe Verdi.

Aunque en hace apenas unos días pudimos ver a Vargas Llosa con el rostro serio entrando en la casa de Isabel Preysler en la urbanización Puerta de Hierro, sin ganas de hacer declaraciones, en esta ocasión pareja ha lucido la mejor de sus sonrisas. Ambos se han mostrado muy comunicativos con la prensa gráfica, queriendo demostrar con su actitud que su relación sigue adelante sin problemas.

Isabel Preysler, muy atenta con la prensa

A su llegada al teatro saludaron a numerosos amigos. En lo que esperaban en el interior del edificio antes de acceder a la sala de butacas, Mario esperó sentado en la recepción. Isabel, por su parte, saludó a la prensa con un gesto con la mano, pero sin mediar palabra. El premio Nobel regresó el pasado jueves a la exclusiva residencia de su novia tras dos semanas instalado en su casa del centro de Madrid, aunque ahora quieran dejar este asunto en un segundo plano.

ROSTROS CONOCIDOS ASISTEN AL TEATRO REAL
GTRES

Ahora los dos se esfuerzan por acallar los rumores de crisis. Puede que su idilio nunca haya estado en peligro, pero es un hecho demostrado por esta revista que el escritor peruano ha estado instalado en la casa que compartía con su exmujer Patricia Llosa durante las últimas semanas. Los motivos siguen siendo un misterio. Y es que ninguno de los dos se ha pronunciado sobre los motivos por los que han estado viviendo separados. Puede que Mario Vargas Llosa se haya tomado estos días fuera de la casa en la que ha vivido en los últimos  años para centrarse en la ardua tarea de escribir. Puede que, simplemente, tuviera asuntos que atender allí de manera temporal. ¿Acaso fue un enfado lo que los llevó a distanciarse? ¿Habría posibilidad de que se produjese una crisis entre ellos? Sigue siendo una incógnita qué los ha llevado a dormir cada uno en una casa diferente. 

Mario Vargas Llosa ha estado viviendo en un piso que tiene en el centro de Madrid

Sí se conoce, en cambio, que cuando abandonaba la casa en la que estaba instalado no llevaba consigo ninguna pertenencia. Esta información coincide con la que han facilitado sus vecinos, quienes sostienen que el escritor ha estado viviendo en la que era su casa -un piso en el centro de la capital- y que no se ha escondido. Cabe recordar que también ha sido vista en los alrededores de este piso es la hija de Mario Vargas Llosa, Morgana, que ha visitado a su padre cuando este ha sido el centro de todas las miradas.

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